viernes, 30 de diciembre de 2005

Me dejó una chiva, una burra negra, una yegua blanca...

Un año más que termina.

Y como ustedes, yo también tengo mis propósitos y esperanzas para los 365 días que abarcarán el 2006.

Aquí una breve lista de lo más importante que quiero realizar:

1. Terminar mi tesis
2. Terminar mi primera novela
3. Comprarme ¡un auto!.

Y por supuesto que espero el bienestar y la salud de toda mi familia, mis seres queridos y mis amigos y sus familias, que bien podría todo resumirse en deseo lo mejor para MI FAMILIA.

Saludos Don Gerardo, usté también está considerado en los buenos deseos, y sí, técnicamente Luis Miguel no es mexicano, pero como si lo fuera. Imagíneselo hablando como Chayane o algún otro boricua.

lunes, 26 de diciembre de 2005

Afor(e)ismo

Después de la conversación que tuve con una argentina de 17 años, llegué a la siguiente conclusión:

Todos los mexicanos somos feos, excepto Luis Miguel.

viernes, 23 de diciembre de 2005

Liliana y Sabina

Sólo una vez he platicado con Joaquín Sabina y fue por teléfono.
-Déjame decirte que tienes una novia guapísima, dijo.
-Tú también, le respondí.
Y no recuerdo qué más platicamos, creo que lo último que me dijo fue que me cuidara y que tuviera mucha suerte.

Sé que muchos no lo van a creer, pero así fue.

Resulta que en uno de esos festivales de la palabra en el 2004 en el Centro Banamex un domingo iba a estar Sabina. Yo quería ir y no. Sobre todo por la gran cantidad de villamelones que se dejan caer a ese tipo de actos y el mero hecho de compartir el espacio con ellos me incomoda, me hace enfurecer, me da rabia, ira, comezón, etcétera.

Pues ya adentro el Sabina se dejó hacer unas preguntas del público. Después, anunció que iba a firmar algunos discos, libros o lo que fuera. Se hizo la cola infinita. Yo no me quería formar, lo que incluso provocó una pelea con Liliana por mi pasividad. Yo le argumentaba que no me entendía, que aunque adoraba a Sabina no quería sentirme parte de la masa.

Llegó el Canal 22 con la entonces reportera Jacaranda Correa, ahora conductora de Ventana 22 de la medianoche, quien fue maespra de Liliana y mía en la Facultad. Por cierto, me parece muy bella, y aunque estudió un posgrado en la Sorbona nunca logró "aterrizarnos" sus conceptos.

Yo llevaba un disco único de Sabina. Presiento que es único, nunca a nadie le he visto tal objeto. Es un sencillo de acetato de 1986 --hecho en Barcelona-- del disco En Directo, y que encontré por casualidad hace más de 10 años casi casi en la basura. Considero que éste es el objeto más valioso que tengo de Joaquín. Trae de un lado la canción "Zumo de Neón" y del otro, "Cómo Decirte, Cómo Contarte". Ah y tiene un sello de la disquera que dice "Prohibida su venta". A mí, entonces me vieron la cara. yo pagué por él 20 pesos.

Liliana --cuánta paciencia me tiene-- me decía que aprovechara a Jacaranda para colarme hasta Sabina. Yo le décía que no, que no. Pasó el tiempo. Liliana, enojada. Yo, estresado. Cuando decidí formarme como todos los mortales para alcanzar la firma en mi tan preciado objeto, Sabina se levanta y anuncia que se tiene que ir. Pronto lo rodean muchos. Yo entre ellos.

Liliana se colocó en una puerta de salida lateral al salón en donde estábamos y me decía que me fuera con ella. Yo, creyendo que Sabina podría esperar unos minutos más y firmarme, me quedé rodeándolo.

Las cosas se pusieron más pesadas y un grupo de seguridad rodeó al español. De pronto abrieron la puerta donde estaba Liliana y la empujaron hacia el exterior, con todo y Joaquín y Jimena, la novia del Sabina.

Ya afuera, me platicó Liliana, los de seguridad la detuvieron. Entonces Sabina sentenció: dejad que la niña se acerque a mí.

Lo que pasó después era de imaginarse. Sabina, Liliana y Jimena solos. Una Suburban esperaba al músico poeta y loco. Liliana llevaba su cámara y le tomó fotos a Sabina. Estuvo un rato con ellos.

Liliana llevaba como única superficie de papel el instructivo de su cámara fotógrafica y pues ahí, el Sabina me dedicó unas palabras y las firmó.

Liliana le platicó de mí, que soy su mejor admirador en todo el mundo. Que tenía un disco único y que en ese momento me llamaría a mi celular.

Fue cuando esa voz que me ha acompañado en las madrugadas, en el día, en la tarde, en la noche, en mis alegrías, en mis tristezas, en mi llanto, en mi risa, en mi seriedad, en momentos estúpidos y cruciales, como fondo en una carretera, con mis amigos y sin ellos, que me ha hecho madurar, entender lo efímero de la vida, las partidas, los regresos, desde adolescente y que lo hará hasta mi último día de vida, me susurró al oído. Sólo a mí.

Fue cuando Sabina alabó la belleza de quien amo.

sábado, 17 de diciembre de 2005

Juez y parte (traducción libre)

Otro de los discos de Sabina que más me gusta y que me pone melancólico cada vez que lo escucho es el Juez y Parte de 1985.

En este año dejé el kínder y empecé primero de primaria. Sabina acababa de sacar su quinto disco y estaba felizmente casado con Isabel. La Ciudad de México conoció las entrañas de la corrupción pero también de la solidaridad de la bautizada en breve como "sociedad civil" cuando un temblor derrumbó decenas de edificios, de confianzas, y hubo miles de muertos.

* * *

Recuerdo que un anodino sábado cualquiera iba yo rumbo a una fiesta de la Prepa 3 --aburridas hasta la infamia-- en cuarto grado. Sería 1995. Yo tenía 16 años. Al micro se subieron dos cantantes y comenzaron a interpretar una canción que me pareció con una muy buena letra, con tema urbano, que creí que era de algún grupo de rock del país, como El Haragán o de un compositor como Rockdrigo.

En estas fechas, yo todavía no había escuchado este disco. Mi repertorio Sabinesco se reducía al Mentiras Piadosas, Esta Boca es Mía, Física y Química, Ruleta Rusa y Malas Compañías. Y además, en esta época no era tan fácil conseguir los discos, como ahora que hasta en el Metro encuentras toda la obra sabinesca en un disco mp3.

Cuál fue mi sorpresa cuando conseguí el Juez y Parte que esa canción que me había maravillado en una sola oída, era ni más ni menos que "Cuando era más joven". Ahora compruebo cómo el viejo Sabina te atrapaba desde los primeros versos.

1. Güisqui sin soda: Manual para aprender a vivir al contrario de como dicen se debe vivir, es decir, al límite. Hay que rozarle los huevos al tigre. Hay que besar a Tánatos. Hay que ser guarro, respetar a nadie y lo más importante, nunca hacerle asco a la última copa ni al próximo bar.

2. Cuando era más joven: Todo tiempo pasado no fue mejor, simplemente éramos más jóvenes. Sin sueldo, sin obligaciones, sin responsabilidades. Andábamos por la ciudad de los suicidas solos, caminábamos, deseábamos a las mujeres que andaban del brazo de hombres que nunca éramos nosotros. "Y los trenes eran seres mitológicos que simbolizaban la fuga, la huida, la vida, la libertad".

3. Ciudadano cero: Crónica del ciudadano suburbano común y corriente que el día menos pensado, harto del hartazgo, se pone una gabardina decolorada por la rutina, saca una pistola del armario y sale a matar a quien se le ponga enfrente. Tengo la impresión que es una de las canciones que menos se escucha, pero para mí es de las más entrañables. En esta letra he encontrado verdaderas joyas vueltas frase: "Siempre sin paraguas, siempre a merced del aguacero" o "Perdedor asiduo de tantas batallas que gana el olvido", por ejemplo.

4. El joven aprendiz de pintor: De cómo te dan la espalda y demeritan tu trabajo cuando ganas o eres reconocido. De cómo quieren estar cerca de ti los que antes de alcanzar cierto reconocimiento, te rechazaron. "Y qué decir del manager, audaz y decidido, que no me recibió, que siempre estaba reunido. Hoy moviendo la cola se acercó como un perro a pedir que le diéramos vela en este entierro y yo le dije: no".

5. Rebajas de enero: La vida en pareja de recién casados. Con estufa, dos gatos y tele en color. Canción donde se muestra un Sabina bastante enamorado y optimista, dedicada a Isabel. Aunque con cierto dejo de decadencia, sabiendo que la felicidad es un instante tan efímero como la existencia o como el orgasmo. ¿O serán lo mismo estas tres cosas? "Te puedo dar todo --añadía-- excepto entusiasmo, nos vimos tres veces, la cuarta se vino a dormir".

6. Kung-Fu: El Madrid peligroso y urbano. Los yonquis que asaltan farmacias por anfetas y roban lo que pueden hasta ser capturados y llevados a la legendaria prisión de Carabanchel. Una canción bastante media, pero aún con esa temática citadina nocturna.

7. Balada de Tolito: Un personaje quijotesco y trashumante. Va de aldea en aldea, de ciudad en ciudad. Te rifa un peine, hace trucos de magia o saca el rey de bastos de tu sobaco. Es un ser que aprecia los placeres de la vida y para dormir bien sólo necesita vino, pan y tabaco. Enorme y entrañable individuo que envidio porque es libre, porque sus ropas de verdad acumulan el polvo de los caminos que nunca lo llevaron a Roma porque él no quiso ir ahí. Sabe de hospitalidad y ser buen anfitrión, cada vez que está con un amigo "le cuelgan a la noche una interrogante y llegan hasta el fondo de las botellas". De mis favoritas.

8. Incompatibilidad de caracteres: Divertida y rítmica canción de una pareja que es totalmente distinta y por eso sobreviven juntos: "Si me excita el sesenta y nueveme grita: quiero un cuarenta y dos. Siempre que en mi piso de Tabernillas llueve en su buhardilla brilla el sol".

9. Princesa: turbia. urbana. decadente. dramática y de desamor. Quizá de las mejores cinco canciones de Joaquín. La historia de una princesa venida a menos, drogadicta y devaluada por la que, años antes, se hubiera dado todo porque tan sólo nos mirara. Ahora, si acaso y por compasión, le pagaríamos la multa para que saliera de la cárcel. ¿Dónde quedó tu boca de fresa, princesa? Alguna vez me dijo un amigo mayor que yo que en los ochenta esta canción era un himno en ciertos bares de la Zona Rosa.

10. Quédate a dormir: Otra de mis favoritas y también de las poco escuchadas. Siempre he creído que es como la primera parte de "Y si amanece por fin" del Mentiras Piadosas. Es una letra cruda sobre la relación entre dos personas. Sobre el tedio de tener que convencer a alguien de que se acueste contigo sólo por sexo y no por amor. Y con la seguridad de que cada rechazo acumulado te ha vuelto insensible, como si te calzaras una cota de malla. "Anda, quédate a dormir. Ya sé que no me amas ni yo a ti. Si quieres irte ahora bajo a abrirte el portal. Perdí ya tantas noches una más que más da".



Para mi Liliana

No eres lo mejor que tengo. Te tengo porque eres lo mejor que hay.
(Sé que casi no te escribo...)

Fiestas decembrinas

Ayer fui a una posada. La de la sección Ciudad del periódico REFORMA. Quiero escribir que me divertí mucho, me sentí muy contento, y por qué no decirlo, me puse bien PDF con puro tequila.

A la fiesta invité a Éric, y aunque sólo le avisé dos o tres horas antes, aceptó. Fue con su esposa y espero que se la hayan pasado bien a pesar de mi embriaguez y mis muestras de afecto. Ya lo había dicho: lo extraño. Quizá porque hemos afrontado juntos varias derrotas personales dolorosísimas.

Como a las 02:00 de la mañana, llegó Liliana, quien venía de su fiesta de fin de año de TV Azteca. Cuando estoy borracho me gusta inventarle versos y decírselos al oído. Algunos, incluso, son impúdicos e impublicables.

Fue una noche muy divertida -según cuentan los que saben ha sido el mejor festejo que se recuerde de la sección--, y fue provechoso y entrañable compartir y hacer fluir el alcohol con Paco, el Páramo, el Padgett, Durán, Zamarrón, Kenya, la Bordon, Carito, y en general con los demás compañeros del periódico.

Me dio mucho gusto ver a Éric. Y recordé cómo en otro diciembre, de hace ya tres años, compartimos otra fiesta similar, pero en las intalaciones de la Revista Día Siete.

Resulta que gané una mención honorífica en un concurso de cuento navideño de esta publicación. Me invitaron a la premiación.

Fui con Liliana y Éric con su pareja de entonces, Cristina. Nunca creí que algún día podría beber y cenar gracias a alguno de mis cuentos, pero así fue. El vino y vodka corrieron en cantidades generosas esa noche y yo, por supuesto, no podía hacer quedar mal al dios Baco, ni a Bukowski.

En este certamen premiaron 3 cuentos y concedieron creo que 4 o 5 menciones horroríficas. Por supuesto que yo obtuve mención. Soy el rey de las menciones, del ya merito, como la Selección Mayor de Futbol de México.

Pero hubo un suceso que me hizo sentirme muy bien.

Alejandro Páez subdirector de Día Siete, me confesó --ya con muchos mililitros de alcohol corriendo por nuestro sistema circulatorio, lo cual según evidencias médicas y sobre todo populares, provoca que la gente hable con veracidad-- que en realidad mi cuento había sido el mejor, pero por ser obsceno y tratar mal a una institución sagrada como es la familia, no podían ponerlo como primer lugar, porque qué pensarían las buenas conciencias. Pero me dijo, si quieres traigo las listas de votación, en todas saliste ganador.

Lo malo es que también perdí 10 mil varos que era el premio por el primer lugar.

miércoles, 7 de diciembre de 2005

Se nos fue vivo Boca


El Estadio Olímpico, mientras se entonaba el Himno de la Universidad.


sábado, 3 de diciembre de 2005

Sabina ha muerto. ¡Viva Joaquín!

Siempre he dicho que Julio César Chávez debió retirarse del boxeo tras la pelea en que vapuleó a Héctor "El Macho" Camacho.

Sería recordado como el mejor púgil mexicano de todos los tiempos --sé que quizá lo sea--, pero me ha dado lástima verlo en los últimos años, boxeando por miserias de dinero, casi en ferias de pueblo.

La fama, el arte, la gloria, pero sobre todo, el talento, no duran para siempre.

Rulfo lo sabía.

No por nada sólo publicó y difundió dos libros: El llano en llamas y Pedro Páramo. (El Gallo de Oro son textos para cine).

También creo que Hugo Sánchez debió colgar los botines tras su último juego oficial con Real Madrid. Es y será el mejor futbolista mexicano en la historia, pero debió ahorrarnos su paso por el Rayo Vallecano, por el Atlante, por el América y por el Celaya.

También, he oído decir a los que saben, que las últimas obras de los hermanos Coen y de Woody Allen son de baja calidad y predecibles. Quizá ya no deberían hacer más películas. Quizá ya filmaron lo que tenían que filmar.

Yo mismo, he dejado la vida sórdida y nocturna de los bares y el alcohol. Las madrugadas abrevando de la sabiduría ancestral del tequila, quedaron atrás.

A veces pienso que ya bebí lo que tenía que beber. Algún día, quizá, diré que ya viví lo que tenía que vivir.

En un post pasado hablé del nuevo disco de Sabina. No lo compré en cuanto salió porque tenía que guardar la mayor cantidad de dinero posible para mi viaje a Carolina del Sur.

Hace unos días lo bajé por Internet y después de escucharlo, agradecí no haber invertido ni un peso en él.

Nunca creí que alguna vez escribiría lo siguiente: Las canciones son aburridas, con metáforas obvias, predecibles, sin exigirle al escucha un poco de interpretación. Difícilmente logré escuchar una de ellas por completo, a los 2 minutos me fastidiaban y cambiaba a la siguiente.

En algunas, Sabina utilizó groserías, a mi parecer sin sentido. Al viejo Sabina le bastaba una analogía o metáfora profunda para escandalizar a cualquiera, para ser irreverente, duro, contestatario, pornográfico, inmoral.

Nada más fácil que decirle hijo de puta a un hijo de puta.

Quizá --y no me ha convencido del todo-- la única canción que se salva es una que habla de que todos están en guerra contra todos, pero no es mejor que la peor canción del Esta boca es mía (analizado por mí en este blog) o del Yo, mi, me, contigo, o del Mentiras piadosas, o del Juez y parte.

"La canción más hermosa del mundo" es para mí la última gran canción de Sabina e intuyo que lo es porque estoy seguro que la escribió al borde de la muerte --literalmente--. Como antes, el viejo Sabina siempre escribió, amó, tocó, cantó, peleó, cogió, en fin, hacía todo al borde de la muerte.

Por cierto, una frase de "La canción más hermosa del mundo" le da nombre a este humildísmo blog.

Nunca creí que lo diría, pero para mí, Sabina --mi Sabinita, el más grande escritor de música popular en nuestro idioma-- murió tras sus 19 días y 500 noches en el infierno.

¡Viva el rey!



Sadomasoquismo y hardcore con una lolita

¿acaso no la fantasía de muchos es el sado con una lolita?


jueves, 1 de diciembre de 2005

México surreal (II)


Segunda entrega de esta saga que promete ser infinita porque personas ¿personas? como Vicente Fox son infinitamente estúpidos (¿o estúpidamente infinitos?). Amables lectores no sabrán si reír o si llorar. Ven la siguiente nota del REFORMA de hoy.


Reparte Mandatario dieces, pero reprueba en ortografía
Olvida la hache durante gira por escuela secundaria
Ivonne Melgar

Después de hacer público su deseo de obtener un 10 como gobernante y de conseguir un milagro de 12 mil millones de pesos por parte del Secretario Francisco Gil, Vicente Fox dejó al descubierto sus problemas con la ortografía.

"Felicidades a una gran escuela que a formado una gran comunidad educativa", escribió en el libro de visitas ilustres de la Secundaria Anexa a la Normal Superior.
La falta de la hache resultó evidente para los profesores que en ese momento checaban tarjeta.

Antes también ventiló su disyuntiva sobre cómo gastar el dinero que quiere para fortalecer sus gestiones en el 2006, cuando confesó a los alumnos que no sabía si aplicar los 6 mil millones de pesos solicitados el martes al titular de la SHCP para modernizar las secundarias o poner piso firme en las 2 millones de viviendas donde aún éste es de tierra.

"De repente, el Secretario de Hacienda me hace el milagrito y me da dos veces los 6 mil millones de pesos y entonces hacemos las dos cosas o buscamos ahorros el próximo año", confió en el auditorio del plantel, donde la orquesta estudiantil interpretó el Huapango y las autoridades escolares establecieron que ésta era la mejor escuela de México.

Satisfecho por continuar la conmemoración de su quinto aniversario en Los Pinos con recorridos en el DF, y en compañía del Jefe de Gobierno, Alejandro Encinas, demostrando que atrás quedaron los días de pleitos y desafuero, Fox hizo ante su público adolescente un recuento de lo que llamó "una mañana muy productiva".

En un edificio de la Colonia Roma, con tamales verdes y atole champurrado lo recibió la señora Claudia Félix, mujer otomí que hace dos años y medio le pidió apoyo para hacerse de una casa propia.

Agradecida por la respuesta, la artesana le regaló una muñeca de trapo de su autoría y otra para Marta Sahagún, quien también acudió al desayuno organizado por Xóchitl Gálvez, titular de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

Se fueron después a la primaria "Alberto Correa", donde estudia el más pequeño de los hijos de Claudia, quien en 2003 se quejó de cómo los padres de familia y profesores prohibían el uso de la alberca a los alumnos del turno vespertino, hijos de migrantes indígenas.

Ahí se habló de la existencia de "una nueva escuela mexicana" en la que se avanza contra la discriminación y se promueve el multiculturalismo.

Y para cerrar la gira chilanga se fueron a la secundaria modelo, donde Fox atestiguó las clases de geografía, informática, francés, español y matemáticas.

Apantallado, según de autodefinió, por la destreza de los nerds en el manejo de las calculadoras digitales, el Presidente envidió la calificación que el maestro José Pablo le puso a Brenda por el resultado de sus operaciones en álgebra.-

"Tienes 10 en todo el año"- le anunció el profe a su alumna.

Preocupado siempre por alcanzar cifras aprobatorias para su gestión, Fox gritó en medio del aula: "¡A mí dame uno de esos!".

A la salida, sin embargo, reprobó en ortografía.

AQUÍ está la liga para los incrédulos que tengan acceso a REFORMA.

lunes, 28 de noviembre de 2005

Yo, en el Estadio Olímpico Universitario (México 68)


Fui a cubrir el entrenamiento de Pumas en CU, previo al encuentro de vuelta contra el Vélez Sarsfield en la Semifinal de la Copa Sudamericana. La foto me la tomé yo mismo, con el sistema de autofoto en el que tienes 12 segundos para ponerte en posición.

viernes, 25 de noviembre de 2005

De viajes

En una magistral conferencia de Enrique Vila-Matas, acompañado por Juan Villoro y Álvaro Enrigue en el Palacio de Bellas Artes --por cierto, documentada en este blog--, el catalán hablaba de la primera vez que vino a la Ciudad de México. Relató cómo saliendo del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) le dijeron que lo iban a llevar a cenar. Era viernes, quincena, y la ciudad estaba hecha un caos. El hecho es que del AICM al lugar de la cita, me parece que mencionó que fue en Tlalpan, el taxi hizo dos horas, a lo que Vila-Matas reflexionó: En Barcelona, trasladarme dos horas para cenar, equivale a ir a un restaurante en París. Escribo esta anécdota porque ayer fui a Toluca con Liliana, porque ella iba a entrevistar al escultor mexiquense José Guadarrama, y pasé enfrente de donde en otra ocasión, en otro viaje, quedé varado porque el autobús se descompuso. Era un 31 de octubre, si mal no recuerdo de 2002, más o menos 6 de la tarde. Éric y yo nos dirigíamos a Morelia para tomar unas breves vacaciones y de paso ver a Virgilio, amigo villacoapense de Éric de muchos años. En la terminal de autobuses de Observatorio no sabíamos qué línea de autobuses tomar. Aún vivíamos en condición de becarios, por lo que incluso 1 peso era vital o representaba el poder pedir una cerveza más en cualquier bar. Decidimos tomar la línea de transporte más barata, de nombre Pegaso, que ni tan barata, porque sólo eran 10 o 15 pesos menos que en ETN, la línea más cómoda para viajar. Además me acordé del "Pegaso" Gutiérrez y me dio tanta risa que decidimos transportarnos en ésta. Para salir de la Ciudad era un caos, inmenso, y como a diez minutos de haber entrado a la autopista se descompuso el camión. Estuvimos como 3 horas parados, incomunicados, a la deriva, y sin chofer, porque se fue caminando a buscar ayuda, hasta que llegó otro autobús de la misma línea, pero de la terminal en Toluca para llevarnos al paradero. Ahí en la terminal de Toluca estuvimos como otras 3 horas hasta que nos mandaron otro autobús desde el DF para que nos recogiera y nos llevara a Morelia. Llegamos a Morelia cuatro horas después, casi amaneciendo. Un recorrido que normalmente se hace en seis horas, lo hicimos en 12. Pudimos haber ido de Vacaciones a Mazatlán.


Enrique Vila-Matas y Álvaro Enrigue en Bellas Artes

Brasileña en un bar de Charleston




El auto de mis sueños en el Downtown de Charleston, Carolina del Sur.

Como diría un famoso amigo del Marte, este Bentley "es hermoso". Pertenece al dueño de una tienda Banana Republic en Charleston.





martes, 22 de noviembre de 2005

Orange


Cuadro hiperrealista del pintor Víctor Rodríguez, por cierto, amigo de mi admirado Enrigue. La obra se llama Orange.

martes, 8 de noviembre de 2005

De regreso

Hace ya casi dos semanas que regresé de Charleston, Carolina del Sur, donde estuve de vacaciones y no he posteado nada, ni subido fotos.
Espero pronto hacerlo.
Puedo resumir que fue un buen viaje, que me gustó la organización e infraestructura de los gringos, lo barato de los productos, la limpieza de sus calles...
Creo que a Liliana también le gustó sobre todo cuando entramos a Saks y le tomé algunas fotos que titulé "Cuando Violetta conoce Saks" como en el libro Diablo Guardián.
Violetta, digo, Liliana me invitó a los probadores, jeje.
También me compré, entre muchísimas otras cosas, un pantalón tipo militar en Abercrombie & Fitch que estaba con 70 por ciento de descuento y me costó sólo 19.90 dólares más tax.
Me comí una Whopper triple (de lo cual no me siento muy orgulloso) y dormí entre los brazos de Liliana durante 8 noches.
Pronte escribiré más.

lunes, 17 de octubre de 2005

Un cuento de Enrigue o motivos para dejar Estados Unidos

"Tres tornados. Una sequía de año y medio. Seis tormentas de hielo. Huracanes Isabel, Cecilia y Laura. Dos desbordes del Potómac por deshielos. Tres cierres totales de la ciudad por nieve. Amenaza de contaminación por ántrax. Un avión bomba estrellado en el Pentágono. Un divorcio".

lunes, 10 de octubre de 2005

Vacaciones

Se acercan mis vacaciones, cuento los días, las horas y los minutos.
El viernes parto con Liliana a Carolina del Sur.

viernes, 7 de octubre de 2005

Casi nada

Para dar rienda suelta a mis perversiones y bajos instintos sólo me hace falta un millón de dólares.

jueves, 6 de octubre de 2005

Procesarán a poeta por denostar a la bandera

En Milenio Diario y La Jornada apareció hoy la siguiente nota:

Por mayoría de votos los ministros de la Primera Sala de la Suprema Corte negaron otorgar el amparo a Sergio Witz Rodríguez, quien en mayo de 2001, publicó en la revista Criterios de Campeche el poema Invitación (La patria entre mierda), situación por la cual la Procuraduría General de la República inició un proceso penal en su contra, mismo que ahora tendrá que enfrentar por ultrajes a la bandera.Con tal determinación los ministros consideraron que juzgar a una persona por ultrajar a los símbolos patrios no es violentar la garantía constitucional de la libertad de expresión.De acuerdo a tres de los cinco ministros que componen dicha sala, la justicia no puede amparar ni proteger a este poeta, debido a que cometió ultraje a los símbolos nacionales, situación consagrada en el artículo 191 del Código Penal Federal, el cual fue considerado como constitucional.


"La patria entre mierda" es un escrito de 76 palabras que a la letra dice:


"Yo/ me seco el orín en la bandera/ de mi país,/ ese trapo/ sobre el que se acuestan/ los perros/ y que nada representa,/ salvo tres colores/ y un águila/ que me producen/ un vómito nacionalista/ o tal vez un verso/ lopezvelardiano/ de cuya influencia estoy lejos,/ yo, natural de esta tierra/ me limpio el culo/ con la bandera/ y los invito a hacer lo mis-mo:/ verán a la patria/ entre la mierda/ de un poeta."



Habría que analizar, si Fox y demás políticos no denuestan también a la patria con sus ineptitudes, declaraciones y corruptelas.

jueves, 29 de septiembre de 2005

Censura en 'La Revista' de El Universal

Para documentar nuestro optimismo por el Gobierno del Cambio y la libertad de expresión. He aquí el siguiente texto de la revista Etcétera donde habla de un gravísimo caso de censura en diario El Universal.

http://www.etcetera.com.mx/pag06ane59.asp

sábado, 24 de septiembre de 2005

Alivio de luto

Y también, nuevo disco del Sabina...

No me emociona como en antaño, dado que sus dos más recientes discos no fueron de todo mi agrado, pero ya está en España el nuevo disco de Joaquín Sabina, ése que canta.

Se llama Alivio de luto, y se espera que el Sabina esté en México en marzo de 2006 para dar un concierto. Habrá que comprarlo lo antes posible.

Por cierto, el disco ya está en la página de Mix up, pero sólo en preventa. Ahí dice que estará disponible a partir del 4 de octubre.

Hipotermia

Nuevo libro de Enrigue

Se me queman las habas por tener en mis manos y leerme de una sola sentada la nueva obra literaria de mi idolo Álvaro Enrigue.

En el catálogo de Anagrama ya aparece el libro titulado Hipotermia, pero sólo en España. Aquí todavía no llega.

Cada media hora reviso en internet para ver si ya hay fecha de presentación aquí en México, o de menos para saber cuándo estará disponible.

lunes, 19 de septiembre de 2005

Cuando Dios convivió con los humanos

Éste es un fragmento de la columna Astillero de La Jornada sobre el Gobernador de Chetumal. Por un momento pensé que era el verdadero mesías hecho hombre:

ASTILLAS: SON TANTOS LOS motivos de escándalo que da la política nacional,
que la mayoría de los bochornos sucedidos en los estados ni siquiera alcanzan a
ser registrados adecuadamente. Un caso notable es el del gobernador priísta de
Quintana Roo, Félix González Canto. Ya en fechas pasadas ganó fama nacional
cuando se organizó una fiesta de cumpleaños con comida y bebida para 10 mil
convidados. La noche del pasado 15, luego del Grito, bajó del balcón de palacio
de gobierno, en Chetumal y (todo lo entrecomillado va por cortesía de la oficina
de prensa de ese gobierno estatal), "con la sencillez que le caracteriza se
abrió paso entre la multitud" para cruzar la Explanada de la Bandera y
encaminarse al estrado donde la Banda Machos alegraba a la concurrencia.
"Saludos, abrazos y besos recibió el gobernador durante su recorrido por espacio
de 20 minutos. (...) Algunas personas que veían al gobernador caminando y
conviviendo entre ellos, expresaron su sorpresa de que la máxima autoridad del
Estado estuviera celebrando con el pueblo el Grito de Independencia. '¡Viva
Félix!, ¡Viva Félix!' se escuchaba entre la multitud mientras González Canto
seguía caminando. (...) Pero, cuando todo parecía terminar, los chetumaleños se
llevaron otra gran sorpresa, ya que el gobernador subió al estrado y, tras
saludar a los integrantes de la Banda Machos, se aventó un breve 'palomazo',
ante la euforia de los ahí presentes"...

viernes, 9 de septiembre de 2005

Se hace al andar

A veces la vida parece tornarse gris, nublada, densa, oscura sin una brecha hacia donde avanzar.

Caminar, correr, empujar, tirar, jalar, cualquier cosa que te saque del espasmo y la inmovilidad es lo único que queda.

Y como dice el epígrafe que aparece en ... Y te sacarán los ojos de Salvador Mendiola, que escribió Lao Tse en el Libro del Tao: un buen caminante no deja huella.

Y yo lo que quiero ahora es caminar...

jueves, 8 de septiembre de 2005

Aforismo

Mi vida era perfecta hasta que nací.

miércoles, 31 de agosto de 2005

Conversación con Angulo sobre terapia psicológica

Angulo: Deberías ir con mi analista.
H.C.: No, no quiero psicoanálisis. Además, estoy viendo muy seguido a un psicoanalista y me hace reír mucho.
Angulo: ¿Deveras? ¿Estás yendo ya a terapia?
H.C.: No, dije que estaba viendo muy seguido a un psicoanalista. Casi a diario. Me compré dos temporadas de Frasier.

martes, 30 de agosto de 2005

Donde caben dos, caben 10 mil

El Metro a las 08:00 am es una orgía de 2 pesos.

lunes, 29 de agosto de 2005

Mellon Collie and the Infinite Sadness

De repente despiertas en la noche. Intranquilo. Angustiado. Te asomas por la ventana. El mundo es inmenso. Se instala en ti un sentimiento de soledad. Te invade. Te carcome. Estás solo. De verdad estás solo. Por siglos has estado solo. Todos duermen. Es domingo. Pides ayuda. Nadie te escucha. Llueve. Llueve. Gotas, resbalan por las aceras, por los cristales.

La vida da revanchas

Después de lo de ayer, espero que los secuestradores de Romano no le vayan a los Pumas...


Je, je.

¡¡Arriba los Pumas!!

¡Cómo no te voy a quereeeer!
¡Cómo no te voy a quereeeer!

martes, 2 de agosto de 2005

(De)generaciones

Mi "generación" no pertenece a mi generación.

Está perdida en otras generaciones....

lunes, 1 de agosto de 2005

Soy un nostálgico de mierda (II)

Quizá el culpable de todo sea mi horario: trabajo sábado y domingo desde hace más de un año. Y estoy seguro que es la primer causa por la que he dejado de frecuentar a mis amigos.

Al único que regularmente veo es al Marte, en parte porque trabaja muy cerca de mí, en parte porque vive muy cerca de mí.

A Angulo ya casi no lo veo. Además cuando lo invito a salir de noche, o me deja plantado, o está muy cansado, o tiene que asistir a algún diplomado, o a sicoanálisis o cualquierpretextoesbueno.

Aunqué ahora que lo recuerdo, él siempre ha sido así.

Rememoro aquellas noches, cuando Eric y yo, en el departamento de इ., como gatos enjaulados, esperándolo para salir a buscar un bar.

E, mientras tanto, hacía tiempo, nos platicaba de sus éxitos laborales, de su ajetreada semana, quizá esperando a que a Eric y yo se nos pasaran las ganas de salir y prefiriéramos beber en el depto E, algo que nunca sucedía.

(Por cierto, tal vez इ. no sea un buen sicólogo, pero es un magnífico anfitrión, siempre quería cocinarnos, y su cantina --bien surtida-- siempre estaba abierta para Eric y para mí, además de que E no toma).

Después de mucho tiempo de convencimiento, lograbámos salir en busca del bar, donde E se quedaba dormido, y Eric y yo platicábamos, disertábamos, reíamos con nuestras ocurrencias o simplemente nos deprimíamos juntos. Eran buenos tiempos...

Después, por obvias razones, y porque E estaba enganchadísimo con Y, prescindimos de su presencia para nuestras tertulias. E no se inmutó.

Con riesgo a parecer cursi, he de decir la verdad: extraño mucho a Eric. Nuestras salidas podían ser literalmente deprimentes, pero eran desahogantes, liberadoras, desestresantes.

Reíamos mucho, pero sobre todo, nos podía dar el amanecer, sole orient (así se dice en latín a los primeros rayos, "siendo el sol de Oriente", frase que es la única que recuerdo de mis clases de Latín en mi fugaz paso por al carrera de Letras en la Fac. de Falos y Yerbas) y sabíamos y aceptábamos las circunstancias a las que nuestras vidas estaban (pre)destinadas.

A veces eran pláticas (cátedras) de cine, por su puesto, de Eric hacia mí. De literatura, de la infancia, de mujeres, de, prácticamente, cualquier cosa.

Releyendo el texto hasta esta parte, parecería que Eric murió. Pero en realidad se unió en matrimonio hace 15 días. Y, además, siempre estuvimos conscientes de que nuestros días (nuestras noches) de fechorías estarían contados.

domingo, 31 de julio de 2005

Hache Ce

En la mañana, cuando viajaba en el Metro rumbo al periódico después de sólo haber dormido alrededor de 90 minutos en el asiento de un auto, me di cuenta de algo curiosísimo que además me puso alegre.

Algunas veces suelo firmar algunos textos con mis iniciales H. C.

Y hasta hoy me descubrí que también son las iniciales de mis (anti)héroes literarios favoritos.

Ahora hasta estoy volviendo a creer que más que mis (anti)héroes literarios son mis alter ego.

Otra coincidencia es que ambos fueron creados por escritores gringos de mala reputación.

El primero, llamado HOLDEN CAULFIELD, fue inventado por Jerome David Salinger, y es el personaje central de The Catcher in the Rye (El guardián en el centeno).

Desde 1960 hasta 1997, distintas preparatorias en Estados Unidos prohibieron leer The Catcher in the Rye: en Kentucky, Oklahoma, Michigan, Ohio, Florida, Wyoming, California, Illinois y Georgia.

En 1980, hubo una histeria de sus no lectores porque Mark Chapman, el demente que asesinó a John Lennon a balazos en las orillas del mismo Central Park de Caulfield, dejó en un ejemplar de la novela una serie de pasajes subrayados que supuestamente explicaban su delirio.

En The Conspiracy (1997), el taxista fanático obsesionado con las intrigas del FBI-CIA-Pentágono (Mel Gibson) compra varios ejemplares de El guardián en el centeno, lo que da lugar a que los sistemas de inteligencia lo localicen por medio de un sofisticado enlace entre el código de barras de la cajera de la librería y las oficinas que controlan una flotilla de helicópteros, desde los que tratan de asesinarlo unos segundos más tarde.

Uno puede abrir la novela y H. C. sigue ahí, a sus dieciséis, expulsado de la preparatoria Pencey, a punto de realizar un viaje en tren hacia Nueva York para avisarle a su hermana Phoebe que nada tiene claro, que el mundo le parece falso y postizo, y que lo único que realmente quiere hacer en la vida es ser el guardián del poema de Robert Burns, el encargado de que los niños no se despeñen jugando entre el centeno.

El segundo personaje literario fue creado por el mismísimo Bukowski y creo que es más famoso que Holden. Es el viejo sucio indecente llamado Henry Chinaski.

Los tres somos H. C.

sábado, 30 de julio de 2005

Esta boca es mía

El domingo 7 de agosto de 1994, la UNAM publicó la lista de aspirantes aceptados para su bachillerato de ese año.

Esa mañana, yo estaba un poco nervioso, ya que unos días antes rechacé inscribirme para el IPN y temía no tener un lugar en mi amada Universidad.

En esa época no había Ceneval, por lo que podías hacer examen de ingreso para todas las escuelas que quisieras.

Ese domingo, mi mamá me dijo que ella iría por la Gaceta de Resultados. Regresó del puesto de revistas y además traía el Excélsior. No le venderían la Gaceta si no compraba el Excélsior. Afortunadamente en esos años este diario todavía publicaba el suplemento "El Búho".

En una de las páginas de este suplemento, venía la letra de una canción hermosa, que acababa de salir en un disco hacía unos días. El disco se llamaba Esta boca es mía y fue la primer obra de Sabina que entendí bien y por completo, con la malicia y astucia que te da el dejar la Secundaria y ser aceptado en la UNAM.

La canción que venía escrita era Incluso en estos tiempos, y aunque no la había escuchado, funcionaba perfecta como un poema.

Poco después me hice del disco, y por mucho tiempo, aún en mis altibajos de mi estado de ánimo, he pensado que es el mejor disco de Sabina. No sé si digo esto porque lo asocio a una etapa inconmensurablemente feliz de mi existencia.

Recuerdo que en esos días vino Sabina a México y lo entrevistó Ricardo Rocha, su gran amigo, en el desaparecido programa Para Gente Grande. En este programa, la gran voz de Enrique Rocha --el actor-- recitó la letra de Esta noche contigo, mientras en el horizonte se veía el videoclip de la canción.

Eran días que duraban más de 24 horas. Eran días de libertad absoluta. Eran días donde mi bicicleta era el medio para ir lejos, para recordar los días idos de secundaria, los amigos que --sin saberlo-- nunca volvería a ver, aunque aún sueño con ellos.

El disco todavía lo disfruto tanto como los yonquis disfrutaron sus primeras dosis.



1. Esta noche contigo: La entropía. El caos se apodera del mundo donde vivimos, todo porque saldrás esta noche conmigo. Porque voy a salir esta noche contigo, se quedarán sin beatos las catedrales y seremos dos gatos al abrigo de los portales.

2. Por el bulevar de los sueños rotos: Un mural en una cantina, con Agustín Lara, Diego Rivera, Frida Kahlo y, of course, José Alfredo.

3. Incluso en estos tiempos: Los recuerdos agazapados entre cuatro paredes --alguna con espejo-- mientras el presente es un Cadillac sin frenos...

4. Siete crisantemos: El egoísmo, la soberbia, la infidelidad, la humildad como única redención. Y después de todo, seremos siempre fieles a nuestras miserias.

5. Besos con sal: El erotismo y el sexo nunca fueron tan lúdicos. Un inventario minucioso de ti.

6. Ruido: El romance como centro del mundo. Descubrieron que los besos no sabían a nada, hubo una epidemia de tristeza en la ciudad.

7. El blues de lo que pasa en mi escalera. Pase de lista de tus ex compañeros de clase, ahora todos instalados y algunos trabajando en el Gobierno, y qué decir de la más seductora y popular del "cole". Y yo, pobre mortal, que no he gozado sus caderas...

8. Como un explorador: Un bolero posmoderno, sin lo cursi que tienen casi todos los boleros. Una visita al incosciente para el autoanálisis.


Y en otros ojos me olvidé de tu mirada
y en otros labios despisté a la madrugada
y en otro pelo me curé del desconsuelo
que empapaba tu almohada.

9. Mujeres fatal: Un remake de la misma canción que aparece en el disco Joaquín Sabina En directo y Viceversa. Una posible clasificación de la mujer.

10. Ganas de...: A propósito de la legalización de algunas drogas. Y que prefiero la guerra contigo a un invierno sin ti...

11. La casa por la ventana: Contra el racismo y las leyes de extranjería, con la colaboración del negro Milanés. Europa occidental se llena de africanos, asiáticos, americanos y europeos orientales.
Y, en plazoletas y cines, por un jergón y un plato de sopa, con una alfombra y un Kleenex le sacan brillo al culo de Europa.

12. Más de cien mentiras: Vale la pena verse vivo en las pupilas de otro. Las pequeñas (grandes) (únicas) cosas que importan en nuestra (mísera) vida. Un inventario de nuestras pasiones, de nuestros (anti)héroes, de nuestras derrotas. Tenemos... tenemos... tenemos...
Tenemos proyectos que se marchitaron, crímenes perfectos que no cometimos, retratos de novias que nos olvidaron, y un alma en oferta que nunca vendimos.

13. Esta boca es mia: Sobre el silencio que se guarda por no querer hacer ruido. Contra el mecanismo de autodefensa que pone los recuerdos entre el olvido y la memoria. Sobre la marcha contra todo, contra la corriente. Y sal ahí, a defender el pan y la alegría, y sal ahí, para que sepan que esta boca es nuestra...

viernes, 29 de julio de 2005

(De)generaciones

La generación de nuestros padres decía ser existencialista; la nuestra lo es sin saberlo.

martes, 28 de junio de 2005

Notas sobre los mensajes anteriores

Debo reconocer que me dio gusto que Castañeda respondiera a mis mensajes. No por nada fue mi primer editor (en el buen sentido del término) cuando me publicó, sin conocerme, a los 17 años.

Respecto a su mensaje, me dio mucha risa cuando dice "veo que ya estás hecho un hombre".

El único que me lo había dicho es mi papá, y siempre con tintes bélicos y en diminutivo:

"Ya cabrón, busca trabajo o a ver qué haces. No te voy a estar manteniendo. Ya eres un hombrecito".

Nótese que dijo "hombrecito", como Creel al Peje.

Espero un día hablarle al Castañeda para ir a emborracharnos... Aunque lo he dicho hasta el cansancio: no debemos conocer a nuestros (anti)héroes.

Seudopoetas de bar de mala muerte (II)

Contrario a la canción norteña que dice "te escribí una carta y no me contestastes", el maese Castañeda me respondió el correo que le mandé con el texto del post previo. Helo aquí.

Mi querido y estimado Héctor.
Que milagrazo hermano. Sabes perfectamente que no puedo, no podemos, ser como los demás. La inteligencia, la agudeza bien empleada cada vez resulta más escasa. A mi edad todo es perfecto para mandarlo a la goma: el auto, los jeans de moda, la american express y hasta las viejas que quieren envejecer contigo.

Quién me viera, verdad, más salvaje que nunca, arañando a ratos la gracia de abrazar veinteañeras que enloquecen con frases como "besé su pezón como estuviera bebiendo una corona bien fría" o penetrándolas mientras Sabina canta "Así estoy yo sin ti".

Y por supuesto que recuerdo aquellos lejanos días del ESTO y también del par de cartas que me enviaste (que, por cierto, aún conservo). Veo que estás hecho un hombre, que ya no eres un adolscente y que sigues "enganchado" a Sabina y a Bukowski, igualito que este servilleta. Me da gusto saber que aquel Cabaret Pop, que ahora es un Manual para canallas, haya dejado huella en tu persona.

Un abrazo, mi hermano

PD.-La dirección es para que me escriban los canallas, a medias o de tiempo completo, sin importar que sean hombres o mujeres. Claro que a las mujeres les contesto primero, ja.
PD2.- Y si. Ojalá que esas chelas dejen de estar pendientes.

Seudopoetas de bar de mala muerte

En un mensaje previo, había hablado de Roberto Castañeda, mi "mentor" en esa dorada época llamada adolescencia. El adolescente, adolece.

Después de muchísimo tiempo, alejado de los medios impresos, al menos para mí. Volvió a escribir una columna en EL UNIVERSAL GRÁFICO. Aperece los jueves y se llama Manual para canallas. Por supuesto el nombre de esta columna es un homenaje al Sabina. El sagaz aficionado entederá lo que digo.

Un jueves me encontraba en TV Azteca, esperando a que Lliliana terminara unas notas. De repente vi EL GRÁFICO y lo comencé a leer. Cuando leí la columna de Castañeda me transporté directamente a la incomprensión, al dolor, a la soledad, a la ausencia de los amigos que dejé ir.

Al ver que la columna tenía una dirección electrónica, decidí escribirle a mi (anti)héroe una vez más. A pesar de creer que soy iconoclasta, le redacté un texto que trataba de ser literario, pero sólo confirmó lo que me temía. Que los años no me quitan lo malo para escribir.

Reproduzco el texto, no sin sonrrojarme. Espero no les dé pena ajena. O penita.

Al maese Castañeda

¿Por qué siempre ir contranatura, contra la corriente?
¿Por qué siempre acabas mezclando literatura con el periodismo como si fueras el Chinaski?
¿Por qué no puedes ser como los demás?
A tu edad... yo te hacía pensando en comprar a 12 meses sin intereses con tu American Express Platino, mientras termina la serie de moda en HBO.
O un domingo, pagando con vales de despensa el supermercado. Y no en estos trotes... ¡Y no en estos trotes!
No cabe duda que siempre habrá hombres marcados por la noche y sus secretos
De los bares que huelen a mierda.
De las putas con cicatriz de la cesárea en el vientre, pero más marcas las de nuestro corazón.
¡Quién compartiera una cerveza en tu mesa con el Sabina sin parar cantando El Blues de la Soledad!
Aunque ese Sabina se empiece a "instalar" ya nos dejó un legado, un legado que los que lo escuchan por moda de unos pocos años para acá no lo pueden comprender.
¿Te acuerdas cuando vino al Palacio de los Deportes y cantó a solas para unos cuantos?
No lo sabes, pero tú escribiste sobre ese concierto en páginas sepia, como las fotos de la abuela, y yo, desde mi cuarto, con mi uniforme (también sepia) de secundaria, con un paisaje de tinacos y cables imaginaba que era tú.
Castañeda, te saluda uno de esos tipos que creció con barros y complejos y abrevó de tu Manual para Héroes o Canallas que es parecido al del Sabina, y que no puede más que a ambos decirles, maestros.
Hace más de 10 años hice esto mismo un par de veces, pero por vía epistolar.
No cabe duda que la tecnología nos enganchó.
Una pregunta más ¿La dirección de correo es para que te escriban las princesas o los bárbaros canallas como yo?
Tenemos un par de chelas pendiente.
H.C.

(Re)lecturas

Alguna vez leí un ensayo de Álvaro Enrigue en la extinta (!qué lástima de verdad¡) revista Viceversa donde hablaba de nuestra condición como lectores.
Enrigue decía que los lectores somos volubles y simples, más de lo que quisiéramos aceptar.
Agregaba que leíamos de una manera pendular. Primero, a los de una corriente hasta que nos cansábamos, para ir a otra. Entre ellas rescatábamos "clásicos". El ciclo se repetiría una, dos, tres veces y luego estaríamos muertos.

Traigo a colación esto, porque de repente me da por releer, como a todos supongo. Pero es un encuentro más bien extraño el que tengo con el viejo (nuevo) libro. Estoy releyendo Generación X y creí que nunca me sentiría tan identificado con los personajes como ahora.

¡Horror! Cada vez nos parecemos más a los gringos.

domingo, 26 de junio de 2005

De Generación X

Crisis de los 25 años: Periodo de hundimiento mental que se produce después de los 20 años, normalmente provocado por la incapacidad para vivir fuera del mundo de la enseñanza o de los ambientes estructurados, acompañado del descubrimiento de la propia soledad en el mundo. A menudo supone la iniciación en el ritual del consumo de fármacos.

Douglas Coupland, Generación X

martes, 7 de junio de 2005

La muerte de CNI

No había querido pronunciarme ante este hecho que considero sumamente grave: La desaparición de CNI Canal 40.
Podrá haber muchos argumentos en contra de esta televisora, que si Ciro era un dictador, que si apoyaba incondicionalmente a Andrés Manuel López Obrador, que si David Páramo tiene voz de pito y se viste con mal gusto, que si Carlos Albert se deja llevar por la pasión y es un visceral y fundamentalista en sus comentarios, entre otras muchas cosas más.

Pero lo cierto es que nadie puede negar que CNI hacía el noticiario más cercano a la realidad, sobre todo durante sus primeros años de vida, cuando contaban con mayores recursos y nutrían a la empresa algunos de los mejores periodistas de México, como Carlos Puig, Denisse Marker, Denisse Dresser y otros que se presentaban más como invitados o colaboradores.

Recuerdo las primeras ediciones de los programas Realidades, Séptimo Día, Todos hablan, Contenido Neto, entre otros. Cömo olvidar El Mañanero.

Por cierto, Televisa ya se llevó a algunos de los conductores de Dinero y Alebrijes y ahora pasan por Canal 4.

Recuerdo un hecho que me ha marcado de por vida, ya que lo viví, por decirlo en una frase cursi, "en carne propia": La Huelga de la UNAM en 1999.

En esos días de descanso obligatorio, Televisa y TV Azteca (o como le digo yo TV Azmierda), por nombrar sólo a las dos cadenas televisivas más poderosas del país, explotaron el tema de la Huelga como el Alarma haría de un cadáver ultimado sangrientamente.
Exhibieron de manera tendenciosa, antiética, ridícula, a la Universidad.

Recuerdo a un ¿reportero? de TV AZmierda, que se dirigió a un puesto de dulces de Ciudad Universitaria y pidió algo "de a 20 centavos". No, no hay nada de esa cantidad, dijo la señora que atendía el changarro. Y él, orgulloso de su ejemplo, como si se tratara de alguna de las analogías de un poema de Quevedo, denunciaba tajantemente. "Y mire usted, 20 centavos es lo que pagan los paristas de la UNAM por un año de educación".

En estos tristes días, donde he padecido la más terrible depresión de la que tenga memoria, recuerdo que la única opción para el debate y el diálogo (y aquí no importa que los paristas y las autoridades universitarias hayan estado sordos, unos, y mudos, otros) fue Canal 40.

Escribo este post porque hoy que iba en el Metro, rumbo al periódico, se subieron trabajadores de CNI con una pancarta que decía "¿Dónde estás, Moreno Valle? ¡VENDE!" y un bote pintado en colores rojo y negro. Sentí nostalgia.

Y también me acordé de un texto de Fabrizio Mejía Madrid sobre la toma de las instalaciones de CNI Canal 40 en el Cerro del Chiquihuite por parte de esas personas honestas, brillantes e inteligentes, que son los sicarios de Ricardo Benjamín Salinas Pliego.

He aquí unas líneas significativas de Mejía Madrid que aparecieron en 2003 en el Suplemento El Ángel de REFORMA:



"Somos nosotros, los televidentes, sin incredulidades, sin ingenuidades sobre las
posibles complicidades entre el poder y el hampa. Somos los que vimos surgir y
mutar al zapatismo, morir a Colosio, trasegar por el error de diciembre, ver el
triunfo de Fox por la tele porque nadie en su sano juicio podría celebrar eso en
las calles, lo que le costó vidas a la izquierda lo ganaba la ultraderecha. Nada
nos parece demasiado en un Presidente, nosotros que crecimos con López Portillo
y De la Madrid y votamos, sin éxito, contra Salinas y Zedillo. Fox escandaliza
porque es igual".


Y continúa el buen Fabrizio:



"No, señores, no es lo mismo CNI Canal 40 que Azteca, no es lo mismo un
periodista que un hombre al que no se le va el avión sino el teleprompter, no es
lo mismo Lorenzo Meyer que Sarmiento, no se puede equiparar a un académico con
La Academia".

miércoles, 25 de mayo de 2005

Lo presentía. Ahora sé porqué no cualquiera puede ser mi amigo

Revelan complejidad del sarcasmo
Científico israelí describe requisitos cerebrales para comprender esta forma de lenguaje
Por Diana Saavedra

Grupo Reforma
¡Claro, como tú digas y ordenes!Entender un sarcasmo depende de una compleja secuencia cognitiva en el cerebro que de no ser realizada correctamente puede generar problemas en el individuo, quien puede sentirse rechazado por su grupo social, explicó el doctor Shamay-Tsoory, autor del estudio Bases neuroanatómicas para comprender el sarcasmo y su relación con la sociedad.
"El sarcasmo es procesado por una compleja red nerviosa ubicada en el hemisferio izquierdo, los lóbulos frontales y parte del hemisferio derecho", explicó el investigador de la Universidad de Haifa en entrevista vía correo electrónico.
El trabajo, publicado en la revista Neuropsychology, de la Asociación Americana de Psicología (APA), explica que para comprender un sarcasmo los oyentes deben estar atentos a las intenciones de voz y el contexto de la frase, lo cual requiere de un complicado proceso mental.
"Un ejemplo de cómo falla este proceso se ve en los pequeños autistas, quienes tienen muchos problemas para interpretar la ironía, una categoría más general de la comunicación social", agregó.
El estudio, realizado en el Centro Médico Rambam en Haifa y la Universidad de Haifa, incluyó a 25 participantes con problemas en el lóbulo prefrontal, 6 pacientes con daños en el lóbulo posterior y 17 personas más consideradas sanas. Todos ellos escucharon diversas historias, entre ellas algunas sarcásticas, que habían sido grabadas por actores.
"Después de cada historia hicimos pruebas de conocimiento para saber si el mensaje había sido comprendido y encontramos que los participantes con el daño prefrontal no fueron capaces de entender el sarcasmo, mientras que los del grupo sano no tuvieron problemas", agregó Shamay-Tsoory.Por otra parte, los pacientes con daño en la parte inferior de la corteza prefrontal del cerebro tuvieron aún más problemas para comprender el mensaje. Esta área, explicó, incluye la corteza encima de las órbitas de los ojos.
"Esto nos lleva a pensar que la corteza prefrontal está relacionada con procesos del uso pragmático del lenguaje, y con el conocimiento de las reglas sociales, por ello quienes estaban afectados en esta zona nunca pudieron comprender dónde estaba el sarcasmo", comentó.
En conclusión, entender un sarcasmo requiere de la capacidad para entender el tono de voz y la habilidad de identificar emociones.

martes, 24 de mayo de 2005

Anestesia

Quisiera llegar a mi casa y beberme un vodka.
Quisiera llegar a mi casa y desparramarme en cualquier sillón.
No soporto mi espalda.
Los cansancios y las depresiones prefieren habitar en las espaldas.
Hoy publiqué una nota en el REFORMA.
Me muero de cansancio y no podemos cerrar la edición porque las Chivas jugaron a las 21:30, el partido "acaba de acabar" y aún no está la crónica.
Hacemos trabajos que ni los indigentes, ni los desempleados quieren hacer.
Tengo tres pares de botas Dr. Martens; siempre me acompaña un par de ellas a donde voy.

miércoles, 18 de mayo de 2005

Racismo, a propósito de Fox y sus declaraciones contra los negros

En México NO hay racismo

AFIRMA ESTE PINCHE NACO

(Idea tomada de El Pasón de Milenio Diario)

viernes, 13 de mayo de 2005

Esta noche contigo

He aquí la foto con Joaquín Sabina, hace más de un año.

Insisto. Nuestros (anti)héroes deberían morir jóvenes, como héroes sin medalla.



Héctor con el Sabina, ése que canta FOTO: ALEJANDRO MELÉNDEZ

sábado, 7 de mayo de 2005

Silvio y Sabina

Hace mucho que no escribo, quizá se deba a mi más reciente periodo depresivo.
Hoy me animo a hacerlo porque iré a ver a Silvio al Auditorio Nacional.
Como dice Marcelino Perelló cuando se refiere a personajes con el puro nombre, Silvio no necesita apellido.
Por cierto, hace unos días vino Sabina a México (al Festival de la Palabra, donde el año pasado me tomé unas fotos con él. Me las tomó Alejandro Meléndez, un buen cuate de la Facultad y que es fotógrafo del diario Récord), no lo fui a ver, pero por las imágenes que me llegaron, se ve viejo y bonachón.
Es lo malo: nuestros más queridos (anti)héroes deberían morir jóvenes...

martes, 12 de abril de 2005

Mi blog

Esta página resulta un buen medidor de mis estados de ánimo. Como soy maniacodepresivo, puedo ver con exactitud qué días estoy maniaco (cuando escribo) y qué días tirado (cuando no me dan ganas de teclear), como hoy.

sábado, 9 de abril de 2005

México surreal

Es muy conocida una frase popular que dice:

Si Kafka fuera mexicano, sería realista.

Hay una más ingeniosa, que el Milhouse me comunicó, y que dice:

Si Kafka fuera mexicano, sería taxista.

Pero este autor y el surrealismo se quedan cortos ante lo siguiente:

Jueves 7 de abril: Parte de la nota de Emiliano Ruiz, publicada en REFORMA.

Organizada por televisoras y radiodifusoras nacionales, la "sexta visita virtual" sirvió de catarsis para llorar por última vez al "Papa mexicano".A las 21:11 horas, el "Papamóvil" partió de la Nunciatura Apostólica.

Como si Juan Pablo II fuera a bordo, 11 motocicletas, patrullas y una treintena de agentes del Estado Mayor Presidencial pasaban rasantes para abrir el paso del vehículo vacío.Ya las estudiantinas del Instituto Miguel Ángel habían cantado "Tú eres Pedro", el "Himno a la Alegría" y "Amigo" -las mismas que le cantaron en su primera visita de 1979- secundados por una multitud que empezó a llegar desde las 18:00 horas.

Los seguidores -9 mil por kilómetro en un recorrido de 18 kilómetros hasta la Basílica, según cálculos de los organizadores- gritaban al paso del camión dina que pesa 10 toneladas a causa del blindaje. En su interior una silla vacía, un trono dorado sin el Papa que prodigaba a su paso sonrisas y bendiciones.

No quisiera agregar más comentarios, pero eso de "seguir" un auto vacío, me da un poco de pena ajena... Y Fox ya tuvo la brillante idea de donarlo para una exposición permanente.

Pronto regresaré con esta saga que promete ser larga: México surreal.

Escritores superstars (II)

Si alguien me dijera que podría escoger entre los textos de dos escritores mexicanos contemporáneos, sin lugar a dudas, elegiría los de Álvaro Enrigue y Fabrizio Mejía Madrid.
Seguro hay escritores más importantes, mejores, trascendentales, pero yo me quedaría con este par.

Hace unas semanas compré un disco con todos los archivos de la Revista Nexos --también compré los de Proceso--, y lo primero que busqué fueron los textos de Fabrizio Mejía.

Me dio envidia que Fabrizio publicara tan joven, el sueño que muchos teníamos, aunque hay que reconocer que desde esa época tenia la agudeza, el ingenio y lo corrosivo de su ironía.

Fue "tierno" ver que en sus primeros textos en Nexos al final aparecía la leyenda "Fabrizio Mejía es estudiande de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y tiene 21 años (¡!).

Yo lo comencé a leer hasta el bachillerato y gracias a La Jornada.

Cuando Juan Villoro dirigía La Jornada Semanal, Fabrizio tenía una columna llamada Tiempo Fuera, de la cual conservo casi todas, que no me perdí alrededor de 5 años. (Ven cómo soy especialista en guardar documentos que algún día me servirán) .

Escribía cuentos, textos, artículos, reseñas, y todo lo que se le ocurriera. En especial esto último. Desde esta época se ganó mi simpatía.

Un día encontré lo que sería su primera novela, intitulada Erótica Nacional. Después publicó un libro de relatos, cuyos textos son la recopilación de lo escrito por Mejía Madrid en Nexos, El Nacional, entre otras publicaciones.

Hizo al alimón otro libro de ensayos sobre la sexualidad en México en los 90, con Julio Patán llamado Entre las sábanas.

Y el año pasado sacó a la luz la novela Hombre al agua, una radiografía sobre los chilangos y la ciudad que habitamos (¿habitamos?).

Entre el caos y nuestros rituales, entre el odio a la ciudad y la necedad de no largarnos, los ambulantes, la comida, el amor.

Por cierto, esta novela mereció el Premio de Narrativa Antonin Artaud en México, en su edición 2004.

Hay dos datos curiosos sobre Fabrizio de los que me he percatado.

Uno: en Erótica Nacional, Pequeños actos y Entre las sábanas aparece en la cuarta de forros y en la contraportada que nació en 1967. En Hombre al agua, aparece el año 1968. No creo que el autor no haya visto esta inconsistencia, quizá la dejó por vanidad.

Dos: la primera novela, Erótica Nacional tampoco es nombrada en el último libro. En cambio, se anuncia como autor de la novela Viaje alrededor de mi padre, la cual no aparece en ningún catálogo, quizá fue publicada en algún otro país.

Sus textos, de verdad, son ampliamente recomendables, por su calidad, ironía y visión del mundo.

Absténgase panistas y todo aquel que sea intolerante y no sepa reírse de sí mismo.

He aquí una prueba. El siguiente texto lo escogí al azar. Pinche aquí.

viernes, 8 de abril de 2005

Estado de derecho

Ayer viví uno de los peores días de mi vida, sólo comparado con la mañana del domingo 6 de febrero de 2000, cuando desperté y en la televisión, la PFP ocupaba mi hermosísima y amada Ciudad Universitaria.

La votación por el desafuero, avasallante, la "bandera nacional" en la que se envolvieron los diputados del PRI y PAN, salvo casos excepcionales y llenos de dignidad, como el de Campa Cifrián y Vega Galina, y el "estado de derecho" con el que actuaron para salvarnos de un populista peligroso, Andrés Manuel López Obrador, me dieron lástima.

Sentí coraje, ganas de llorar por la impunidad con la que actúan tantos zánganos en la Cámara y que viven de nosotros.

El que no tiene vergüenza y sí la cabeza llena de excremento es ese tipo estúpido y sin argumentos, detestable, llamado Federico Döring. Me dio rabia ver cómo, después de su insípida y banal intervención, se abrazó con sus compañeros de bancada, como si hubiera hecho una gracia, anotado un gol o fuera su cumpleaños.

El día que lo vea lo insultaré, ya que los animales y los propopulistas como yo tampoco tenemos argumentos y sí mucho resentimiento contra los mochos pendejos del PAN.

Últimamente he escrito muchas groserías en mi blog. Pido una disculpa, pero mi enojo es mucho.

martes, 5 de abril de 2005

¡AMLO, AMLO! La justicia ha muerto

Es una chigadera lo que está haciendo la mujer más pendeja, naca, pueblerina de la vida pública, Marta Sahagún, el zángano de su presidente, Vicente Fox y su gabinetazo de lamehuevos cobardes.

Antes los mataban, ahora los desaforan, una manera sucia de quitarse de adversarios que van arriba en las encuestas.

No sé con qué cara va ir el estúpido de Fox al Vaticano si es un Pilatos. Además de que me tiene hasta la madre el tema Papal, y no voy a opinar sobre la innecesaria y sobreexplotada cobertura porque sería echarle más leña al fuego. En momentos así es cuando me gustaría vivir en Alemania o Inglaterra o en algún otro país protestante.

Fox va a poner su cara de compungido y pendejo, ha hablar en nombre de TODOS y TODAS los mexicanos y mexicanas, cuando de menos al 10 por ciento nos vale madre la muerte de Karol Wojtyla, y ante los medios va a quedar como el presidente noble, mientras al país se lo lleva la mierda, mientras la gasolina, la renta y la luz se lleva casi la mitad de los salarios de la gente.

Hay una frase del siempre citable Balzac que dice: "Quien no sabe gobernar a una mujer, no puede gobernar un país". Pobre Fox, me da lástima.

También no sé con qué pinche cara va George Walker Bush al sepelio papal, si es el máximo asesino del siglo XXI.

En fin, hipócritas, cínicos, asesinos, cobardes, mandilones, estúpidos, presidentes, políticos y representantes de la Iglesia Católica, la que más muertes innecesarias ha provocado por motivos religiosos a lo largo de la historia de la humanidad, juntos en una ceremonia que nada tiene de relevante ni importante.

Ojalá que su Dios los llame a cuentas algún día.

Como dice Fabrizio Mejía Madrid en Hombre al agua: "La única prueba de la omnipotencia de Dios es que no necesita existir para condenarnos a una vida de miserias".

lunes, 4 de abril de 2005

Cumpleaños

Liliana fue la primera que me felicitó, aunque fue un poco tramposa, ya que me habló y mandó un mensaje pasadita la medianoche.
Me dijo que pidiera un deseo:

Y ya lo pedí: ¡¡¡¡¡¡¡NO DESAFOREN AL PEJE!!!!!!!

Feliz cumpleaños a mí

Una vez me contó Eric que escribió un cuento con el mismo título que este post.

Hoy es mi cumpleaños.
26 años.
Poco más de un cuarto de siglo.
Casi 9 mil 500 días.
Alrederor de 228 mil horas.

Me pone triste cumplir años, incluso me pesa cada día que paso en ese camino sin retorno hacia la muerte.

domingo, 3 de abril de 2005

Payasadas

Ayer, a medianoche iba rumbo a casa de mis padres en una combi o pesera.
Frente a mí iba un joven disfrazado de payaso. De clown, para que no se vaya a malinterpretar.
Era uno de esos momentos de incómodo silencio, donde todos, apretujados, la combi iba llena, cuidábamos nuestras carteras, con los rostros con la mirada perdida, pensando en "cada quien su vida".
Sentí envidia del payaso. Era el único con personalidad anónima, a pesar de ser el que menos pasaba desapercibido.
Cuántas veces no he querido tener ese disfraz, el de clown, para ocultar mi tristeza, mi alegría, mi envidia, mi ira, mi cinismo, mi hipocresía, mi vergüenza...

sábado, 2 de abril de 2005

Publicaciones

La primera vez que mi nombre apareció en papel periódico, fue más o menos en 1992 0 93, tendría yo unos 13 o 14 años, no recuerdo bien salvo que iba en segundo de secundaria en la Escuela Secundaria Técnica #99 Amistad Britanico Mexicana (nombre larguísimo), tendré que buscar la dichosa publicación para corroborar la fecha.
En esa época yo leía con puberto entusiasmo a un periodista que tenía una columna en la sección de espectáculos del diario ESTO y que me parecía francamente genial.
La columna se llamaba Cabaret Pop y analizaba la música que sonaba por entonces. A veces aparecía otra columna donde se criticaba nuestra "sensacional" televisión, de nombre Factor TV.
El autor de estos textos, que marcaron mi vida --lo digo en serio-- se llama Roberto G. Castañeda (nada tiene que ver con oscuro político foxista salinista miserable de iguales apellidos).
La columna se dividía en una introducción que era un pequeño cuento que ligaba con el tema a analizar, por ejemplo el más reciente disco de Luis Miguel, y terminaba con las conclusiones, tanto de la crítica como del cuento.
Muy parecido a lo que los profes llamarían "nuevo periodismo", que inició Tom Wolfe o Capote en EU.
Cuando analizaba algún programa de TV, lo hacía con la misma estructura.
Roberto Castañeda hacía pedazos con argumentos y con vísceras, tanto discos como programas televisivos, por lo que se ganó inmediatamente mi simpatía, ya que como muchos de nosotros sabe que es imposible escribir con ese concepto tan abominable e insulso: objetividad.
Luis Miguel es un imbécil y es un imbécil, porque yo lo digo y lo creo y porque no compone sus canciones. Es el Javier Alatorre de la música. (Jeje, es fantático canalizar tu ira y frustraciones contra los demás).
Yo recortaba las columnas, después de leerlas millones de veces, y las pegaba en un cuaderno de marquilla que me pidieron para una clase de dibujo, pero yo mejor le di un uso personal. Me sentía como quinceañera, guardando recortes como rosas en un libro.
Una vez me decidí y le escribí una carta a mi "héroe", Roberto Castañeda. Y después de algunas semanas, en la introducción de Cabaret Pop, apareció mi nombre. Yo era el protagonista de uno de los cuentos que sirvió para analizar un disco, de Danza Invisible o Radio Futura, me parece, ya no lo recuerdo, mi mente lo bloquea, porque además me ruborizo.

Reflexiones en el microbús

Hay un momento entre el sueño y la vigilia, cuando vas despertando, pero no lo estás del todo, un instante de lucidez extrema (¿quizá lo más parecido a la muerte?) en que las cosas toman su justa dimensión, cuando todo lo mandarías a la mierda por dormir 4 horas más...

martes, 29 de marzo de 2005

Bukowskianadas

Estoy pensando escribir fragmentos de textos de Bukowski, algo así como las Citas citables del Selecciones, pero del viejo indecente.

Podría empezar con una parte de uno de los primeros poemas que leí de él y que se llama "El secreto".

No hay hombres invencibles
ni mujeres bellas
si al morir sabes al menos esto
habrás logrado la única victoria posible

domingo, 27 de marzo de 2005

Escritores superstars

Pocos personajes llaman mi atención tanto como los escritores. Mejor dicho: como mis escritores favoritos.
Me gusta asistir a las presentaciones de sus libros o a los actos donde ellos presentan otras obras.
En marzo de 2003, yo hacía prácticas en El Universal, y una tarde de primavera vi que Luis Eduardo Aute presentaría su cortometraje intitulado "Un perro llamado dolor", en el Centro Cultural España que está en la calle de Guatemala, atrás de La Catedral. Liliana no podía asistir porque en ese tiempo trabajaba todo el día, así que fui con Eric.
Proyectaron la obra, que vimos de pie porque los pocos lugares que improvisaron estaban llenos y esperamos al final, ya que teníamos hambre y al parecer darían vino y bocadillos.
Desde que llegamos al lugar, yo me percaté que en las primeras filas estaba Xavier Velasco, quien días antes, no recuerdo bien, incluso pudo haber sido ésa misma semana, acababa de ser nombrado el ganador del Premio Alfaguara de Novela 2003 por la ídem Diablo Guardián.
Por supuesto que aún no era famoso, como lo es ahora, nadie se percató de su existencia, salvo los que lo conocían, entre ellos yo que por azares del destino había leído su primer libro publicado, Luna llena en las Rocas, y porque lo leía en un suplemento que antes aparecía los viernes en Milenio Diario y en otras publicaciones, creo.
No lo saludé, pasó junto a nosotros, con una bella mujer. CNI le hizo un Realidades donde va en un auto por Insurgentes y narra la forma en que escribió la novela y quién se la inspiró, es un programa entrañable, al igual que el libro.
Meses después pude (pudimos, también estaba Liliana -te amo- y Angulo) hablar con él. Fue una charla amena, bebimos vino, no les voy a decir dónde, y me siguió pareciendo un tipo inteligentísimo, ameno, irónico, irreverente. Chale, parece la descripción de cualquiera de mis amigos...

lunes, 21 de marzo de 2005

Codicia y envidia

Hoy, 21 de marzo, es un día aburridísimo. Estoy en la redacción, en Ciudad, y si no fuera por el Primer Informe Trimestral de AMLO (mejor pondré Andrés Manuel López Obrador para que caigan más visitas a mi blog) el día estaría más huevón que Vicente Fox.
Leyendo otros blogs me doy cuenta que el mío es aburridísimo.
Se acerca mi cumpleaños (el 4 del mes 4) y el regalo que pensaba obsequiarme parece ser que se agotó. Era el libro Paso del Nortec: This is Tijuana (incluye DVD) del Colectivo Nortec. Pero según el catálogo de Gandhi, ya no lo hay.
A Liliana (que ya se quejó por esta página y hasta realizó un análisis de contenido para darse cuenta que su nombre sólo está escrito 4 veces y lo confrontó con los de "otras" personas que aparecen más que ella) le regalaron dicho libro los del Instituto Mexicano de la Juventú.
Cuando le dije que yo ya había pensado en comprármelo, no me creyó y hasta me tachó de envidioso y egoísta de libros.
No lo negué, pero por querer hacerme el mustio, no compré ese libro a tiempo... quería dejar pasar unas semanas.
Pero no me preocupa tanto.
Si encontré el mismísimo Pasto Verde de Parménides García Saldaña, "Par" o "Parme" para los cuates, no creo no conseguir el del Nortec.
Fue tanta mi obsesión por el Pastuco Verde que hasta 2 ediciones diferentes 2 encontré. Y por si lo preguntan: No. No lo vendo ni lo presto.

domingo, 13 de marzo de 2005

El día de la familia

En México, lo sabemos, nada escapa a la ironía.

Hace poco se instituyó el Día del Peatón, y durante ese día, atropellaron a varios transeúntes. Recuerdo la portada del periódico METRO: ¡En su día! Haciendo referencia al suceso.
Algunos años atrás, el 7 de junio de 1999, Día de la Libertad de Expresión, asesinaron a un locutor. Aunque no fue por motivos periodísticos, este día fue el último para Paco Stanley.
El domingo pasado, medios de comunicación y empresas decidieron imponer e instaurar un nuevo día de "celebración": El Día de la Familia.
Durante la mañana de este día, que para los organizadores tendría que ser memorable, soleado, con mariposas y aves en el cielo del DF, (h)ojeo el METRO y en una de las páginas interiores veo una noticia propia de la peor (o mejor) serie de humor negro: SE SUICIDA FAMILIA EN AGUASCALIENTES.
No es broma. Los incrédulos pueden ver la información aquí.
Por la precaria situación económica, la familia Flores Gutiérrez decidió quitarse la vida. Un pacto, un secreto, una alianza de ésas que sólo se dan al interior de las familias ejemplares.
Unos días antes, el Presidente de muchos de ustedes, un ser despreciable, estúpido, imbécil, ignorante, estuvo con su nieto, a quien osa en llamarle "Vicentillo III" en Six Flags, ante la mirada incrédula del conejo Bugs y otros seres de los cartoons.
Diferentes formas de festejar el pertenecer a una estirpe.
Mi familia, como la primera que se menciona, estaría más cerca de Los Simpsons, de la de Malcolm e incluso hasta de los Manson que de la de Los Pinos.
Y la verdad, me doy de santos...

Prólogo del libro 'Borracho'

Una mañana con Bukowski
Eusebio Ruvalcaba*
Lunes, 18 de octubre de 2004


Me habría gustado sentarme una mañana a escuchar música con Bukowski. Una mañana, porque por las mañanas dan más ganas de violentar las cosas -es cuando las mujeres engañan a sus maridos (bueno, cualquier hora es buena para engañar a un marido, pero en las mañanas las cosas son más drásticas, algo así como desollar un french poddle en plena claridad matutina, delante de las mamás paseando a sus hijitos en carreola); cuando los hermanos espían a sus hermanas por el ojo de la cerradura (o las hermanas a las hermanas, o los hermanos a los hermanos, cada quien), cuando papá se va para no volver nunca.Tendría que estar preparado. Nadie puede negar que por las mañanas se antoja una cerveza helada, tal vez para salir de ese estado de estulticia en que solemos despertarnos los mortales (sobre todo porque, también por las mañanas, se estudia y se trabaja, se va por el pan y se lee el periódico, una pendejada tras otra; hay que cubrirse, pues, las espaldas, y una cerveza es ideal para esto). Aunque no bastaría con chelas; tomando en cuenta las preferencias del maestro Bukowski, tendría para él -para él y para mí, quiero decir, porque no me iba a quedar nomás mirando- cuando menos media docena de botellas de Chateau Pichon (una docena es mucho, tampoco iba a estar de acuerdo en que se quedara a dormir en mi casa, al rato iba a amanecer en la misma cama con mi mujer y conmigo); quién sabe cuánto iba a prolongarse el encuentro -que, por otro lado, y no he mencionado lo mejor, iba a tener por protagonistas a dos emes: Mozart y Mahler, favoritos del viejo; míos no, nomás Mozart (Mahler es demasiado farragoso, para intelectuales).Entonces hablaríamos de todo, menos de literatura; así imagino las cosas. Le confesaría algo: que me ha influido como hombre, no como escritor. Y que eso es importante. Para mí. Que en el caso de la literatura, siempre he creído en la fascinación que un hombre ejerce en otro, pero más por la vía de la existencia misma que por la del precepto literario. Pues generalmente los escritores resultan más aburridos que una vaca a punto de parir, zafios y pagados de sí mismos. Creadores de superficialidades a las que llaman (ellos mismos las llaman así) obras maestras, además de que la susodicha influencia entre escritores tiene más de trampa neuronal que de realidad. Y enseguida le preguntaría por qué tenía que agarrarse a madrazos tiro por viaje -en la vida real y en el guión-, que si era un modo de probar su hombría o de dejarse influir por el güey con el que se madreara. ¿O lo verdaderamente importante es el acto de madrearse?; a lo mejor encontraba un vínculo entre los puñetazos y las palabras, no, esto ya suena a choro. Quién sabe si tuviese algún sentido preguntarle esto; pero aunque no le gustara no habría problema alguno: si algo distinguía a Bukowski era, pese a lo que se pudiera pensar a primera vista, la educación.Basta con leer este guión, en que Bukowski está de cuerpo entero, en que se vació como en una gran eyaculación, tal vez la última de su vida. Atrás de todas sus locuras, atrás de todo el desmadre que arma, de sus provocaciones y de sus atropellos, siempre se topa uno con un hombre educado, si por educación entendemos el forje del espíritu. Entre los caballeros de la mesa redonda y él no hay la menor diferencia: mientras que aquéllos iban en busca del Santo Grial, Bukowski va en pos de algo más difícil de obtener: la dignidad, precisamente un tema del que muchos hombres prefieren ni hablar.Creo que la lectura de este guión deja varias lecciones. (Vamos por partes: con todo respeto -no, sin respeto alguno-, pero hay un solo punto en que los guiones superan a las películas, y es que nadie les ha metido mano, nadie los ha violado hasta las entrañas, como suelen hacer los cineastas con todo su equipo de carniceros, y no creo que haya uno que se salve.) La primera lección es el espíritu de derrota que anima al protagonista (Henry Chinaski), y que lo hace crecer ante nuestros ojos; de eso precisamente nos enamoramos de él, porque qué hueva los triunfadores (si tú te consideras un triunfador, regala este libro al taxista, al mesero o a la fichera más próxima, o de plano tíralo a la basura, en cualquier lado estará mejor que en tus manos), hay que sacarle la vuelta al triunfo si queremos conservar intocable el sarro que protege nuestros caños. Cuidado con dejarse llevar por esa finta del destino. De las más siniestras. Porque nunca vas a tener para pagar la factura. La segunda lección es la humildad. Y por alguna razón -ignoro cuál, soy lector profano y al cine casi no voy, excepto si voy con una amiga que me haga el típico favor-, por algún motivo que desconozco, la humildad queda más clara en el guión que en la película. Eso me encanta del personaje protagónico, que la humildad lo empuja y lo regresa, una especie de tequila blanco con cerveza, que es como un émbolo en su corazón, en el corazón de Chinaski, que tantito sube y tantito baja. Eso deberían tenerlo muy claro los escritores, aquellos cuyo émbolo se quedó paralizado en la subida. (Y cito de vuelta a los escritores porque es el gremio que tengo más cercano, y contra el cual Chinaski se lanza a matar en el guión; no en balde se acuesta con su editora, luego de bajarle, naturalmente, una botella de whisky; pero lo sublime es que se la lleva a la cama para deshacerse de ella. Una táctica muy bukowskiana.)Y la tercera y tal vez la última -uno nunca termina de extraerle lecciones a las cosas- es la de la congruencia. Porque vaya que si este hombre es congruente consigo mismo (bebe como escribe, y escribe como bebe), lo cual provoca que la gente alrededor, la gente que se cruza con él en la banqueta, la gente que llama a la puerta de su casa (si es que esa cloaca puede llamarse casa, que es como una madriguera para filósofos; más bien debería llamarse fortaleza), esa gente que se topa con él se sumerja en las aguas pantanosas de la incredulidad o de plano se santigüe nomás de verlo pasar. (Más de una madre, o más de un padre, el típico estadounidense fofo, esos nerds clásicos, que lo mismo son premios Nobel que malandrines inventores de nuevas religiones, con los ojos sin pestañear y vueltos al cielo, han de haber agradecido cuando Bukowski murió; adiós esa mala influencia, hasta la vista ese beodo, ciao.) Pero más mujeres que hombres porque en efecto las sabía tratar. Ya lo dije: las dejaba subir hasta arribita y de pronto les quitaba el banquillo. Y aun madreadas lo seguían adorando. Sabían con quién estaban hablando. ¿O será que a las mujeres les gusta la mala vida? Nada nuevo en todo caso, como nada nuevo bajo el sol. Como este guión mismo, un furúnculo más en la obra del viejo.

*Prólogo al guión Borracho de próxima aparición en Editorial Nula
(Tomado de El Financiero, de la Columna del propio autor llamada Con los oídos abiertos)

sábado, 12 de marzo de 2005

Bukowski y Ruvalcaba

Ayer fui a la presentación del libro Borracho que es el guión cinematográfico de Barfly escrito por Bukowski. Lo edita Editorial Nula y fue presentado por Guillermo J. Fadanelli, Carlos Martínez Rentería y Eusebio Ruvalcaba. Hubo un cuarto presentador quien dijo ser el director de la película Por la libre, pero tan insulsa resultó su perorata que no vale la pena ni escribir su nombre porque además ni siquiera lo recuerdo.
Fadanelli, que no es tan santo de mi devoción, aunque no me desagrada, se la pasó citando a Bukowski y a otros autores, frases que tenían que ver con la escritura, la vida y el alcohol.
Martínez Rentería, editor de la Revista (de)Generación (las cursivas y paréntesis son míos), con su característico tono de voz, a punto de quebrarse por lo ebrio, alabó la actitud ante la vida del "viejo indecente" y además llevaba unos ejemplares de libros de Bukowski que al final ofreció por 50 pesos cada uno, o incluso estaba dispuesto al trueque.
"Si alguien trae una grapa de cocaína, se la intercambio", dijo el peculiar personaje y también columnista de La Jornada.
El maese Ruvalcaba leyó el prólogo --escrito especialmente por él-- del libro de marras.
Ruvalcaba me cae muy bien, no sólo como escritor, sino como persona. Incluso creo que físicamente es muy parecido a Eric, claro, con 30 años de más. El carácter también me parece similar, un tipo callado, nada protagonista, incluso pareceria, igual que con Eric, que trata de pasar desapercibido ante los demás.
El prólogo que menciono es noble y humilde. Yo ya lo había leído hace unos meses, pues Ruvalcaba lo publicó en su columna semanal de El Financiero. Eusebio, en este texto, se desnuda, pero mejor lo copio y reproduzco. Digo, pa qué poner palabras tan lindas en mi boca cuando no son mías. Quién fuera Ruvalcaba para haber ganado el Concurso de Cuento Charles Bukowski convocado por Anagrama.
Al final del acto, ofrecieron vino para celebrar la también aparición del sello editorial que publica Borracho, Editorial Nula --a la que pienso llevar mis cuentos, jeje--, pero había tanta gente, todos con cara de dipsómanos emuladores del H. Chinaski, que decidí escabullirme y auspiciarme los tragos yo mismo. Además --ya tuve una experiencia similar--, no es sano, ni bueno, ni normal, ni natural, estar reunidos más de 3 lectores de Charles Bukowski en menos de 50 metros cuadrados.
Fui al célebre Salón Corona --Bolívar 24, Centro Histérico, frente a El Borceguí, donde de niño mis padres me compraban mis zapatos--, consumí una torta de ternera --ya se habían terminado las de pastor y pierna adobada--, una de lomo con rajas y un taco de rellena --sé que es demasiado, pero sólo traía un jugo de naranja en el estómago-- y cuatro tarros de cerveza de barril oscura.
En silencio, brindé por Bukowski y Ruvalcaba, extraños personajes que no merece este mundo. Le pedí al dios de los escritores que ojalá algún día los junte para que platiquen de música clásica en el cielo de los ateos.

jueves, 10 de marzo de 2005

Soy un nostálgico de mierda (o The Wonders Years) I

Hace rato vi que una caja iba a ser tirada a la basura. Sólo faltaba que llegara el camión para que se la llevara, es decir, estaba en la fila de la muerte, como las reses en el matadero.
Llegaba yo a mi casa en bicicleta, después de haber ido al mercado. Y ahora que lo visualizo, me llegó a mi mente la imagen de Kevin Arnold (con su carita de pendejo) ataviado con una chamarra de los Jets de Nueva York, en su bicicleta rodada 20 con canastilla en el manubrio (de niño y adolescente yo le decía manublio, no sé porqué, quizá por pendejo).
Miré fijamente la caja y dije: "Tú y yo nos conocemos". En efecto. La abrí y contenía algunos libros de texto de la secundaria y prepa, y cuadernos y folders con documentos míos de aquella época.
De sobra es conocida mi afición por guardar todo tipo de documentos, desde una hoja hasta un periódico que yo considere pertinente e importante almacenar porque en algún momento dado me podría servir. Así las cosas, mi cuarto parece un archivo muerto y he pensado en mudarme a la habitación de mi hermano porque ya no quepo aquí.
El chiste es que como tenía tiempo de sobra me puse a revisar el contenido de esa cajita infeliz y ¡oh sorpresa!, encontré algunas fotos, textos seudoliterarios míos y otros documentos y gacetas de la Prepa 3 que por las fechas y estado físico, me hicieron sentir viejo, triste, al borde del llanto.
Pero vámonos por partes, como dijo el descuartizador.
Fotos. Fotos. En este mundo casi no existen imágenes mías plasmadas en papel. Salvo las de la infancia, donde yo no podía impedir que las hicieran, hay un gran vacío fotográfico respecto a mí. Sólo hay algunas tamaño infantil, cartilla y una que otra de alguna fiesta o reunión.
Al principio, mi negativa a ser retratado tenía que ver con mis complejos e inseguridades, pero después me di cuenta que las imágenes o retratos de las personas no sirven más allá que para conocerlos "de vista". Mira, éste era tu abuelo.
De las cinco fotos que encontré, tres corresponden a una práctica de campo en Hidalgo, en Los Prismas Basálticos, para ser precisos, concisos y macizos. En ella aparece parte de mi grupo del primer año de prepa, el 401. Y digo parte porque ni el Marte, ni el Ejote (ahora también llamado Metrosexual) quisieron ir a ese viaje por codos y mamones.
Las otras dos fotos corresponden al segundo grado de secundaria y en ellas aparece Iris Jacqueline Perea López (no sé si se escriba así el nombre Jacqueline o Jaqueline o Jaquelín o Yakelín), que en esa época me gustaba muchísimo. Las fotos se las tomó una amiga que teníamos en común y me las dio. Por cierto, nunca supe más de ella, ya que pertenecía a una generación anterior a la mía. Sólo me enteré que entró al CCH Vallejo, mientras yo tenía que cursar el tercero de secundaria y se perdió de mi vida...
Por cierto, en esas fotos qué delgado estaba yo.
Pero decía que a mi parecer las fotos no sirven de mucho, incluso suelen ponerte triste, enojado, decepcionado y muy pocas veces, feliz. Revisando los cuadernos contenidos en esa caja, me di cuenta que si alguna vez tengo un bisnieto, podría conocerme mejor a través de mi letra, mis textos, mi desorden, mis libros, mis revistas, mis discos, mis películas, que el sólo hecho de verme en una foto. Por eso no tengo fotos.
Textos. Textos. Cuadernos. Textículos. Gacetas. En la caja, como ya mencioné, había varios cuadernos viejos. Unos eran de la secundaria, otros de la prepa. Me llamó la atención el de una materia que se llamaba México en el Mundo Actual (sí, no mamen, así se llamaba), donde yo pasé gracias a mis conocimientos de historia, abrevados de los libros de Rius.
Pero en los que encontré verdaderas joyas invaluables (invaluables: que no tienen valor alguno, salvo para mí) fue en los cuadernos de la prepa. Había uno donde escribía de atrás para delante, con letra ininteligible, porque todos los viernes llegaba borracho a mi casa de noche y me ponía a escribir, cual Bukowski "de segunda del tercer mundo".
Me sonrojé tanto al ver algunos textos que le escribía a "La Princesa" --una adolescente que me gustaba demasiado pero que como siempre en esa época nunca le hablé, además ella iba en cuarto año y yo estaba por salir hacia LA UNIVERSIDAD--, que me dieron ganas de quemarlo. Sólo rescaté una hoja que considero se salvaba, una especie de crónica de un día en la vida en la Preparatoria 3 "Justo Sierra" de la UNAM. Lo demás me daba pena propia.
Me deshice, con mucho esfuerzo --estuve a punto de subirlo a mi cuarto-- de mi cuaderno de Etimologías Grecolatinas, materia impartida por "el Prince" y cuyo conocimiento aprendido me ha servido en la vida diaria hasta la fecha. Por cierto, Angulo está de acuerdo conmigo en que las Etimologías deberían impartirse desde primaria y en todos y cada uno de los años escolares básicos. Así no habría tanto imbécil inventando palabras o balbuceando neologismos, anglicismos, barbarismos, y etceteracismos.
En cambio, no recuerdo cuándo fue la última vez que utilicé mis conocimientos sobre soldadura --taller que llevé en la secu "E.S.T. 99 Amistad Británico Mexicana" (llamada así porque el plantel original se desplomó en el temblor del 85 y la embajada de Gran Bretaña lo reconstruyó enterito. Por cierto, cada año la embassy mandaba a los mejores estudiantes a un intercambio con alumnos ingleses. No. Yo no fui. Nunca pude subir mi promedio de 8.3)--, como por ejemplo, en soldadura autógena --con tanques de argón y oxígeno-- hay varios tipos de flama, una, la oxidante --mayor cantidad de argón que oxígeno-- puede cortar metal, como la escena repetida hasta el cansancio en series y películas donde con un soplete abren cajas fuerte.
Por último, encontré publicaciones como Gaceta UNAM, Gaceta ENP, y Humanidades. Recuerdo que cuando las leía en la prepa y veía tantas actividades, cursos, talleres, películas, anunciadas y casi todo en CU, pensaba que al llegar a la Universidad no me perdería de nada.
También, encontré una especie de gaceta desplegado publicado por la UNAM sobre un paro de actividades con su respectiva toma de Rectoría que aconteció dos días antes de dicha publicación. Estoy hablando de 1995, es decir, no había todavía CGH.
Un día antes, estábamos en clase de Biología, con la profesora "Decrépita" --apodada así por el Marte--, cuando algún administrativo de la prepa llegó al salón y nos pidió que firmáramos unas hojas en protesta del paro y la toma de Rectoría. Todos firmamos, según vi en la publicación qué sí guardé, menos Óscar el "Milhouse" que ese día nos aconsejó no firmar porque era una manera de control y represión a las protestas de los estudiantes.
Debo reconocer que Óscar siempre ha sido el mejor informado de todos, y desde esos años lo demostraba...