viernes, 30 de diciembre de 2005

Me dejó una chiva, una burra negra, una yegua blanca...

Un año más que termina.

Y como ustedes, yo también tengo mis propósitos y esperanzas para los 365 días que abarcarán el 2006.

Aquí una breve lista de lo más importante que quiero realizar:

1. Terminar mi tesis
2. Terminar mi primera novela
3. Comprarme ¡un auto!.

Y por supuesto que espero el bienestar y la salud de toda mi familia, mis seres queridos y mis amigos y sus familias, que bien podría todo resumirse en deseo lo mejor para MI FAMILIA.

Saludos Don Gerardo, usté también está considerado en los buenos deseos, y sí, técnicamente Luis Miguel no es mexicano, pero como si lo fuera. Imagíneselo hablando como Chayane o algún otro boricua.

lunes, 26 de diciembre de 2005

Afor(e)ismo

Después de la conversación que tuve con una argentina de 17 años, llegué a la siguiente conclusión:

Todos los mexicanos somos feos, excepto Luis Miguel.

viernes, 23 de diciembre de 2005

Liliana y Sabina

Sólo una vez he platicado con Joaquín Sabina y fue por teléfono.
-Déjame decirte que tienes una novia guapísima, dijo.
-Tú también, le respondí.
Y no recuerdo qué más platicamos, creo que lo último que me dijo fue que me cuidara y que tuviera mucha suerte.

Sé que muchos no lo van a creer, pero así fue.

Resulta que en uno de esos festivales de la palabra en el 2004 en el Centro Banamex un domingo iba a estar Sabina. Yo quería ir y no. Sobre todo por la gran cantidad de villamelones que se dejan caer a ese tipo de actos y el mero hecho de compartir el espacio con ellos me incomoda, me hace enfurecer, me da rabia, ira, comezón, etcétera.

Pues ya adentro el Sabina se dejó hacer unas preguntas del público. Después, anunció que iba a firmar algunos discos, libros o lo que fuera. Se hizo la cola infinita. Yo no me quería formar, lo que incluso provocó una pelea con Liliana por mi pasividad. Yo le argumentaba que no me entendía, que aunque adoraba a Sabina no quería sentirme parte de la masa.

Llegó el Canal 22 con la entonces reportera Jacaranda Correa, ahora conductora de Ventana 22 de la medianoche, quien fue maespra de Liliana y mía en la Facultad. Por cierto, me parece muy bella, y aunque estudió un posgrado en la Sorbona nunca logró "aterrizarnos" sus conceptos.

Yo llevaba un disco único de Sabina. Presiento que es único, nunca a nadie le he visto tal objeto. Es un sencillo de acetato de 1986 --hecho en Barcelona-- del disco En Directo, y que encontré por casualidad hace más de 10 años casi casi en la basura. Considero que éste es el objeto más valioso que tengo de Joaquín. Trae de un lado la canción "Zumo de Neón" y del otro, "Cómo Decirte, Cómo Contarte". Ah y tiene un sello de la disquera que dice "Prohibida su venta". A mí, entonces me vieron la cara. yo pagué por él 20 pesos.

Liliana --cuánta paciencia me tiene-- me decía que aprovechara a Jacaranda para colarme hasta Sabina. Yo le décía que no, que no. Pasó el tiempo. Liliana, enojada. Yo, estresado. Cuando decidí formarme como todos los mortales para alcanzar la firma en mi tan preciado objeto, Sabina se levanta y anuncia que se tiene que ir. Pronto lo rodean muchos. Yo entre ellos.

Liliana se colocó en una puerta de salida lateral al salón en donde estábamos y me decía que me fuera con ella. Yo, creyendo que Sabina podría esperar unos minutos más y firmarme, me quedé rodeándolo.

Las cosas se pusieron más pesadas y un grupo de seguridad rodeó al español. De pronto abrieron la puerta donde estaba Liliana y la empujaron hacia el exterior, con todo y Joaquín y Jimena, la novia del Sabina.

Ya afuera, me platicó Liliana, los de seguridad la detuvieron. Entonces Sabina sentenció: dejad que la niña se acerque a mí.

Lo que pasó después era de imaginarse. Sabina, Liliana y Jimena solos. Una Suburban esperaba al músico poeta y loco. Liliana llevaba su cámara y le tomó fotos a Sabina. Estuvo un rato con ellos.

Liliana llevaba como única superficie de papel el instructivo de su cámara fotógrafica y pues ahí, el Sabina me dedicó unas palabras y las firmó.

Liliana le platicó de mí, que soy su mejor admirador en todo el mundo. Que tenía un disco único y que en ese momento me llamaría a mi celular.

Fue cuando esa voz que me ha acompañado en las madrugadas, en el día, en la tarde, en la noche, en mis alegrías, en mis tristezas, en mi llanto, en mi risa, en mi seriedad, en momentos estúpidos y cruciales, como fondo en una carretera, con mis amigos y sin ellos, que me ha hecho madurar, entender lo efímero de la vida, las partidas, los regresos, desde adolescente y que lo hará hasta mi último día de vida, me susurró al oído. Sólo a mí.

Fue cuando Sabina alabó la belleza de quien amo.

sábado, 17 de diciembre de 2005

Juez y parte (traducción libre)

Otro de los discos de Sabina que más me gusta y que me pone melancólico cada vez que lo escucho es el Juez y Parte de 1985.

En este año dejé el kínder y empecé primero de primaria. Sabina acababa de sacar su quinto disco y estaba felizmente casado con Isabel. La Ciudad de México conoció las entrañas de la corrupción pero también de la solidaridad de la bautizada en breve como "sociedad civil" cuando un temblor derrumbó decenas de edificios, de confianzas, y hubo miles de muertos.

* * *

Recuerdo que un anodino sábado cualquiera iba yo rumbo a una fiesta de la Prepa 3 --aburridas hasta la infamia-- en cuarto grado. Sería 1995. Yo tenía 16 años. Al micro se subieron dos cantantes y comenzaron a interpretar una canción que me pareció con una muy buena letra, con tema urbano, que creí que era de algún grupo de rock del país, como El Haragán o de un compositor como Rockdrigo.

En estas fechas, yo todavía no había escuchado este disco. Mi repertorio Sabinesco se reducía al Mentiras Piadosas, Esta Boca es Mía, Física y Química, Ruleta Rusa y Malas Compañías. Y además, en esta época no era tan fácil conseguir los discos, como ahora que hasta en el Metro encuentras toda la obra sabinesca en un disco mp3.

Cuál fue mi sorpresa cuando conseguí el Juez y Parte que esa canción que me había maravillado en una sola oída, era ni más ni menos que "Cuando era más joven". Ahora compruebo cómo el viejo Sabina te atrapaba desde los primeros versos.

1. Güisqui sin soda: Manual para aprender a vivir al contrario de como dicen se debe vivir, es decir, al límite. Hay que rozarle los huevos al tigre. Hay que besar a Tánatos. Hay que ser guarro, respetar a nadie y lo más importante, nunca hacerle asco a la última copa ni al próximo bar.

2. Cuando era más joven: Todo tiempo pasado no fue mejor, simplemente éramos más jóvenes. Sin sueldo, sin obligaciones, sin responsabilidades. Andábamos por la ciudad de los suicidas solos, caminábamos, deseábamos a las mujeres que andaban del brazo de hombres que nunca éramos nosotros. "Y los trenes eran seres mitológicos que simbolizaban la fuga, la huida, la vida, la libertad".

3. Ciudadano cero: Crónica del ciudadano suburbano común y corriente que el día menos pensado, harto del hartazgo, se pone una gabardina decolorada por la rutina, saca una pistola del armario y sale a matar a quien se le ponga enfrente. Tengo la impresión que es una de las canciones que menos se escucha, pero para mí es de las más entrañables. En esta letra he encontrado verdaderas joyas vueltas frase: "Siempre sin paraguas, siempre a merced del aguacero" o "Perdedor asiduo de tantas batallas que gana el olvido", por ejemplo.

4. El joven aprendiz de pintor: De cómo te dan la espalda y demeritan tu trabajo cuando ganas o eres reconocido. De cómo quieren estar cerca de ti los que antes de alcanzar cierto reconocimiento, te rechazaron. "Y qué decir del manager, audaz y decidido, que no me recibió, que siempre estaba reunido. Hoy moviendo la cola se acercó como un perro a pedir que le diéramos vela en este entierro y yo le dije: no".

5. Rebajas de enero: La vida en pareja de recién casados. Con estufa, dos gatos y tele en color. Canción donde se muestra un Sabina bastante enamorado y optimista, dedicada a Isabel. Aunque con cierto dejo de decadencia, sabiendo que la felicidad es un instante tan efímero como la existencia o como el orgasmo. ¿O serán lo mismo estas tres cosas? "Te puedo dar todo --añadía-- excepto entusiasmo, nos vimos tres veces, la cuarta se vino a dormir".

6. Kung-Fu: El Madrid peligroso y urbano. Los yonquis que asaltan farmacias por anfetas y roban lo que pueden hasta ser capturados y llevados a la legendaria prisión de Carabanchel. Una canción bastante media, pero aún con esa temática citadina nocturna.

7. Balada de Tolito: Un personaje quijotesco y trashumante. Va de aldea en aldea, de ciudad en ciudad. Te rifa un peine, hace trucos de magia o saca el rey de bastos de tu sobaco. Es un ser que aprecia los placeres de la vida y para dormir bien sólo necesita vino, pan y tabaco. Enorme y entrañable individuo que envidio porque es libre, porque sus ropas de verdad acumulan el polvo de los caminos que nunca lo llevaron a Roma porque él no quiso ir ahí. Sabe de hospitalidad y ser buen anfitrión, cada vez que está con un amigo "le cuelgan a la noche una interrogante y llegan hasta el fondo de las botellas". De mis favoritas.

8. Incompatibilidad de caracteres: Divertida y rítmica canción de una pareja que es totalmente distinta y por eso sobreviven juntos: "Si me excita el sesenta y nueveme grita: quiero un cuarenta y dos. Siempre que en mi piso de Tabernillas llueve en su buhardilla brilla el sol".

9. Princesa: turbia. urbana. decadente. dramática y de desamor. Quizá de las mejores cinco canciones de Joaquín. La historia de una princesa venida a menos, drogadicta y devaluada por la que, años antes, se hubiera dado todo porque tan sólo nos mirara. Ahora, si acaso y por compasión, le pagaríamos la multa para que saliera de la cárcel. ¿Dónde quedó tu boca de fresa, princesa? Alguna vez me dijo un amigo mayor que yo que en los ochenta esta canción era un himno en ciertos bares de la Zona Rosa.

10. Quédate a dormir: Otra de mis favoritas y también de las poco escuchadas. Siempre he creído que es como la primera parte de "Y si amanece por fin" del Mentiras Piadosas. Es una letra cruda sobre la relación entre dos personas. Sobre el tedio de tener que convencer a alguien de que se acueste contigo sólo por sexo y no por amor. Y con la seguridad de que cada rechazo acumulado te ha vuelto insensible, como si te calzaras una cota de malla. "Anda, quédate a dormir. Ya sé que no me amas ni yo a ti. Si quieres irte ahora bajo a abrirte el portal. Perdí ya tantas noches una más que más da".



Para mi Liliana

No eres lo mejor que tengo. Te tengo porque eres lo mejor que hay.
(Sé que casi no te escribo...)

Fiestas decembrinas

Ayer fui a una posada. La de la sección Ciudad del periódico REFORMA. Quiero escribir que me divertí mucho, me sentí muy contento, y por qué no decirlo, me puse bien PDF con puro tequila.

A la fiesta invité a Éric, y aunque sólo le avisé dos o tres horas antes, aceptó. Fue con su esposa y espero que se la hayan pasado bien a pesar de mi embriaguez y mis muestras de afecto. Ya lo había dicho: lo extraño. Quizá porque hemos afrontado juntos varias derrotas personales dolorosísimas.

Como a las 02:00 de la mañana, llegó Liliana, quien venía de su fiesta de fin de año de TV Azteca. Cuando estoy borracho me gusta inventarle versos y decírselos al oído. Algunos, incluso, son impúdicos e impublicables.

Fue una noche muy divertida -según cuentan los que saben ha sido el mejor festejo que se recuerde de la sección--, y fue provechoso y entrañable compartir y hacer fluir el alcohol con Paco, el Páramo, el Padgett, Durán, Zamarrón, Kenya, la Bordon, Carito, y en general con los demás compañeros del periódico.

Me dio mucho gusto ver a Éric. Y recordé cómo en otro diciembre, de hace ya tres años, compartimos otra fiesta similar, pero en las intalaciones de la Revista Día Siete.

Resulta que gané una mención honorífica en un concurso de cuento navideño de esta publicación. Me invitaron a la premiación.

Fui con Liliana y Éric con su pareja de entonces, Cristina. Nunca creí que algún día podría beber y cenar gracias a alguno de mis cuentos, pero así fue. El vino y vodka corrieron en cantidades generosas esa noche y yo, por supuesto, no podía hacer quedar mal al dios Baco, ni a Bukowski.

En este certamen premiaron 3 cuentos y concedieron creo que 4 o 5 menciones horroríficas. Por supuesto que yo obtuve mención. Soy el rey de las menciones, del ya merito, como la Selección Mayor de Futbol de México.

Pero hubo un suceso que me hizo sentirme muy bien.

Alejandro Páez subdirector de Día Siete, me confesó --ya con muchos mililitros de alcohol corriendo por nuestro sistema circulatorio, lo cual según evidencias médicas y sobre todo populares, provoca que la gente hable con veracidad-- que en realidad mi cuento había sido el mejor, pero por ser obsceno y tratar mal a una institución sagrada como es la familia, no podían ponerlo como primer lugar, porque qué pensarían las buenas conciencias. Pero me dijo, si quieres traigo las listas de votación, en todas saliste ganador.

Lo malo es que también perdí 10 mil varos que era el premio por el primer lugar.

miércoles, 7 de diciembre de 2005

Se nos fue vivo Boca


El Estadio Olímpico, mientras se entonaba el Himno de la Universidad.


sábado, 3 de diciembre de 2005

Sabina ha muerto. ¡Viva Joaquín!

Siempre he dicho que Julio César Chávez debió retirarse del boxeo tras la pelea en que vapuleó a Héctor "El Macho" Camacho.

Sería recordado como el mejor púgil mexicano de todos los tiempos --sé que quizá lo sea--, pero me ha dado lástima verlo en los últimos años, boxeando por miserias de dinero, casi en ferias de pueblo.

La fama, el arte, la gloria, pero sobre todo, el talento, no duran para siempre.

Rulfo lo sabía.

No por nada sólo publicó y difundió dos libros: El llano en llamas y Pedro Páramo. (El Gallo de Oro son textos para cine).

También creo que Hugo Sánchez debió colgar los botines tras su último juego oficial con Real Madrid. Es y será el mejor futbolista mexicano en la historia, pero debió ahorrarnos su paso por el Rayo Vallecano, por el Atlante, por el América y por el Celaya.

También, he oído decir a los que saben, que las últimas obras de los hermanos Coen y de Woody Allen son de baja calidad y predecibles. Quizá ya no deberían hacer más películas. Quizá ya filmaron lo que tenían que filmar.

Yo mismo, he dejado la vida sórdida y nocturna de los bares y el alcohol. Las madrugadas abrevando de la sabiduría ancestral del tequila, quedaron atrás.

A veces pienso que ya bebí lo que tenía que beber. Algún día, quizá, diré que ya viví lo que tenía que vivir.

En un post pasado hablé del nuevo disco de Sabina. No lo compré en cuanto salió porque tenía que guardar la mayor cantidad de dinero posible para mi viaje a Carolina del Sur.

Hace unos días lo bajé por Internet y después de escucharlo, agradecí no haber invertido ni un peso en él.

Nunca creí que alguna vez escribiría lo siguiente: Las canciones son aburridas, con metáforas obvias, predecibles, sin exigirle al escucha un poco de interpretación. Difícilmente logré escuchar una de ellas por completo, a los 2 minutos me fastidiaban y cambiaba a la siguiente.

En algunas, Sabina utilizó groserías, a mi parecer sin sentido. Al viejo Sabina le bastaba una analogía o metáfora profunda para escandalizar a cualquiera, para ser irreverente, duro, contestatario, pornográfico, inmoral.

Nada más fácil que decirle hijo de puta a un hijo de puta.

Quizá --y no me ha convencido del todo-- la única canción que se salva es una que habla de que todos están en guerra contra todos, pero no es mejor que la peor canción del Esta boca es mía (analizado por mí en este blog) o del Yo, mi, me, contigo, o del Mentiras piadosas, o del Juez y parte.

"La canción más hermosa del mundo" es para mí la última gran canción de Sabina e intuyo que lo es porque estoy seguro que la escribió al borde de la muerte --literalmente--. Como antes, el viejo Sabina siempre escribió, amó, tocó, cantó, peleó, cogió, en fin, hacía todo al borde de la muerte.

Por cierto, una frase de "La canción más hermosa del mundo" le da nombre a este humildísmo blog.

Nunca creí que lo diría, pero para mí, Sabina --mi Sabinita, el más grande escritor de música popular en nuestro idioma-- murió tras sus 19 días y 500 noches en el infierno.

¡Viva el rey!



Sadomasoquismo y hardcore con una lolita

¿acaso no la fantasía de muchos es el sado con una lolita?


jueves, 1 de diciembre de 2005

México surreal (II)


Segunda entrega de esta saga que promete ser infinita porque personas ¿personas? como Vicente Fox son infinitamente estúpidos (¿o estúpidamente infinitos?). Amables lectores no sabrán si reír o si llorar. Ven la siguiente nota del REFORMA de hoy.


Reparte Mandatario dieces, pero reprueba en ortografía
Olvida la hache durante gira por escuela secundaria
Ivonne Melgar

Después de hacer público su deseo de obtener un 10 como gobernante y de conseguir un milagro de 12 mil millones de pesos por parte del Secretario Francisco Gil, Vicente Fox dejó al descubierto sus problemas con la ortografía.

"Felicidades a una gran escuela que a formado una gran comunidad educativa", escribió en el libro de visitas ilustres de la Secundaria Anexa a la Normal Superior.
La falta de la hache resultó evidente para los profesores que en ese momento checaban tarjeta.

Antes también ventiló su disyuntiva sobre cómo gastar el dinero que quiere para fortalecer sus gestiones en el 2006, cuando confesó a los alumnos que no sabía si aplicar los 6 mil millones de pesos solicitados el martes al titular de la SHCP para modernizar las secundarias o poner piso firme en las 2 millones de viviendas donde aún éste es de tierra.

"De repente, el Secretario de Hacienda me hace el milagrito y me da dos veces los 6 mil millones de pesos y entonces hacemos las dos cosas o buscamos ahorros el próximo año", confió en el auditorio del plantel, donde la orquesta estudiantil interpretó el Huapango y las autoridades escolares establecieron que ésta era la mejor escuela de México.

Satisfecho por continuar la conmemoración de su quinto aniversario en Los Pinos con recorridos en el DF, y en compañía del Jefe de Gobierno, Alejandro Encinas, demostrando que atrás quedaron los días de pleitos y desafuero, Fox hizo ante su público adolescente un recuento de lo que llamó "una mañana muy productiva".

En un edificio de la Colonia Roma, con tamales verdes y atole champurrado lo recibió la señora Claudia Félix, mujer otomí que hace dos años y medio le pidió apoyo para hacerse de una casa propia.

Agradecida por la respuesta, la artesana le regaló una muñeca de trapo de su autoría y otra para Marta Sahagún, quien también acudió al desayuno organizado por Xóchitl Gálvez, titular de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

Se fueron después a la primaria "Alberto Correa", donde estudia el más pequeño de los hijos de Claudia, quien en 2003 se quejó de cómo los padres de familia y profesores prohibían el uso de la alberca a los alumnos del turno vespertino, hijos de migrantes indígenas.

Ahí se habló de la existencia de "una nueva escuela mexicana" en la que se avanza contra la discriminación y se promueve el multiculturalismo.

Y para cerrar la gira chilanga se fueron a la secundaria modelo, donde Fox atestiguó las clases de geografía, informática, francés, español y matemáticas.

Apantallado, según de autodefinió, por la destreza de los nerds en el manejo de las calculadoras digitales, el Presidente envidió la calificación que el maestro José Pablo le puso a Brenda por el resultado de sus operaciones en álgebra.-

"Tienes 10 en todo el año"- le anunció el profe a su alumna.

Preocupado siempre por alcanzar cifras aprobatorias para su gestión, Fox gritó en medio del aula: "¡A mí dame uno de esos!".

A la salida, sin embargo, reprobó en ortografía.

AQUÍ está la liga para los incrédulos que tengan acceso a REFORMA.